Instagram casamentero
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Keren Hadad. Aprueba y hace el seguimiento uno por uno.

Instagram: la nueva "celestina online" de las jóvenes ultrarreligiosas solteras

Una iniciativa individual derivó en el sitio web “Ultrarreligiosas de 28 años en adelante” y funciona como un casamentero alternativo. “Ser soltera a nuestra edad no es nada fácil para personas que tienen fe”.

Tali Farkasj - Traducido por Beatriz Oberlander |
Published: 30.06.20 , 15:12
Keren Hadad, una soltera israelí ultrarreligiosa de 34 años, se hartó del proceso agotador de ir a citas concertadas por casamenteros (una tradición –casi una institución– que sigue muy vigente en las comunidades ultrarreligiosas) para mujeres de su edad. Por eso tomó una decisión nada convencional, una empresa en Instagram, a la que dio el nombre de “Ultrarreligiosas de 28 años en adelante”. Al cabo de tres meses, “nació” la primera pareja.
En cuanto se la conoce un poco, ya se ve que Keren Hadad está hecha de otra materia. Es dibujante gráfica independiente, ultrarreligiosa y miembro de una familia “clásica” de origen “oriental” (o sea, de países no occidentales) y con muchos hijos. Y no tiene ningún reparo cuando enumera sus requisitos y describe qué características ha de tener el hombre para ella.
“La mayoría de mis hermanas están casadas con hombres ultrarreligiosos que se dedican sólo al estudio de los libros sagrados. A mí, eso no me va mucho menos”, dice con franqueza. “Yo quiero a alguien que trabaje y se gane la vida, pero en las comunidades ultrarreligiosas no está bien visto que busques a alguien que trabaje. No es que tenga nada contra los hombres que estudian la Torá; yo simplemente quiero otra cosa. Hay grupos ultrarreligiosos en lo que esto último es habitual, pero en mi entorno no. Entonces me proponen candidatos que trabajan como fontaneros”.
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Keren Hadad. Aprueba y hace el seguimiento uno por uno.
(Ifat Iajín, Freepik)
“Ya lo creo que hay ultrarreligiosos en Instagram”
En las comunidades ultrarreligiosas, en las que jóvenes se casan mucho antes que las jóvenes laicas, es preocupante que una mujer de 24 años esté soltera. Pero para encontrar el alma gemela hay que recurrir a una tercera persona que presenta a los dos candidatos, o –en lenguaje tradicional– “hace un shiduj” (es el término hebreo). Sin embargo, cuando no hay forma de conocer hombres fuera del marco de los shiduj, chicas solteras como Hadad se encuentran en una situación problemática. “A medida que nos hacemos mayores, los casamenteros no tienen propuestas para personas de nuestra edad. La gente que trata de ayudar hace todo tipo de propuestas que no sirven de nada, y con el paso del tiempo es peor”.
Hadad es consciente de que la presencia de mujeres ultrarreligiosas en Internet, especialmente en una aplicación destinada a gente joven, puede plantear interrogantes tanto entre los ultrarreligiosos como entre los laicos. “Sé que suena un poco osado, y la gente dirá que allí no hay ultrarreligiosos, pero sí que los hay. Ya lo creo que los hay. Hoy en día, las comunidades ultrarreligiosas están muy abiertas a Instagram."
“En tanto que seguidora silenciosa, Keren sabe que hay ultrarreligiosos en las redes sociales y también en Instagram, precisamente quienes son un poco mayores. Instagram es globalización. Una está expuesta a todo el mundo. Es cierto que allí no va a estar todo lo que necesito, pero es una buena base”.
El proyecto surgió por casualidad, y Keren comenta que no hubo para nada otras jóvenes. “Sencillamente quería que la gente me conociera, a fin de recibir más propuestas. Y me dije: abramos una cuenta en Instagram, y comencemos a ser activas en las redes sociales. Y fue entonces que me di cuenta que hay otras jóvenes en la misma situación que yo. Y fue así que nació la idea”.
“Es social, pero en los límites que impone la castidad”
¿Cómo funciona exactamente? Hadad explica que “es muy parecido a conocerse por medio de casamenteros, sólo que a través de Instagram. Yo subo fotos y datos que me envían las chicas, y las seguidoras del sitio son otras mujeres. Mujeres que buscan un shiduj para el hijo, el cuñado, el hermano”.
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Keren Hadad y su proyecto.
(Istockphoto, Charediot 28 plus)
Hadad señala enseguida que no todas se sienten cómodas en el espacio virtual, y que no todas tienen que entrar allí para encontrar un novio. “Yo no animo a que abran una cuenta en Instagram. Pienso que una chica no tiene que tener necesariamente una cuenta como ésa. Y si no la tiene, ella me envía sus datos y una foto, y yo la subo en lugar de ella. Eso permite que también jóvenes muy conservadoras estén allí. Además, es una cuenta cerrada. Yo autorizo una por una a las seguidoras que quieren entrar, después de asegurarme muy bien quiénes son”.
Pregunta: ¿No limita un poco el hecho de que sea una cuenta cerrada, y que sólo otras mujeres tengan acceso a ella?
Respuesta: Sí, limita. Pero si yo quiero que estén ahí las jóvenes apropiadas y el público apropiado, tengo que mantener los límites que impone la castidad. La cuenta tiene un objetivo; allí no se está para divertirse, sino para encontrar un novio.
Al parecer, quedó demostrado que Hadad tenía razón al tomar la decisión. “Las reacciones fueron muy cálidas. Además, todas las jóvenes que enviaron sus datos recibieron proposiciones. Y acaba de surgir la primera pareja del proyecto, lo que es muy emocionante”.
No buscan compasión
El proyecto de Hadad arroja luz sobre un fenómeno que se extiende cada vez más en los grupos ultrarreligiosos: el de las “solteronas” [de veinte y pico de años, o comienzos de los treinta]. Hace varias décadas, la mayoría de las jóvenes de esa edad estaban casadas y con hijos, pero ahora muchas tienen una carrera, y el método habitual de citas no es adecuado para sus necesidades. “Ellas se desarrollan en lo profesional, y están en las redes sociales. Chicas de mi edad miran hacia el futuro. Ya no se quedan sentadas esperando que las cosas sucedan”.
"Siento que mi vida está completamente estancada. Quiero hacer muchas cosas, y me digo que eso puede esperar, porque quiero hacerlo junto con alguien"
“No es una experiencia sencilla en el mundo de la fe. La cuestión está todo el día en la cabeza de una, y no la abandona. Siento que mi vida está completamente estancada. Quiero hacer muchas cosas, y me digo que eso puede esperar, porque quiero hacerlo junto con alguien."
“Nosotras, las solteras ultrarreligiosas mayores tratamos de ser optimistas, pero por dentro nos sentimos mal. Por otro lado, no buscamos compasión; sólo un novio. Sencillamente, el método clásico de los casamenteros no funciona en nuestro caso. En Instagram, las proposiciones que nos llegan están basadas en que nos conocen un poco porque tienen nuestros datos. Y eso ahorra muchos encuentros inútiles, que no conducen a nada.”

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