coronavirus
Avión proveniente de China
AP
Niños chinos en el aeropuerto de Beijing usan botellas de agua vacías son máscaras improvisadas para no contraer el coronavirus

Israel debe ayudar a China en tiempos de necesidad

Opinión: el coronavirus es una tragedia china, y el Estado judío, con su orgullosa historia de brindar asistencia a otros en momentos de crisis, puede ser un faro de luz en la oscuridad.

Alon Goldstein - Adaptado por Alejo Sanzo |
Updated: 04.02.20 , 12:52
El otro día vi a una mujer cruzar la calle no lejos del centro de mi ciudad, donde estaban sentados trabajadores chinos, muchos de los cuales están construyendo el nuevo tren ligero de Tel Aviv. Cuando los vio, se cubrió la boca con una bufanda y volvió sobre sus pasos para poder cruzar la carretera al otro lado. Todo su objetivo era claramente evitar pasar por delante de ellos.
Mientras tanto, en la sala de redacción de Yedioth Ahronoth, los teléfonos están sonando con llamadas de ciudadanos preocupados. "Estoy cerca de un sitio de construcción en Netanya", gritó un hombre por teléfono. "Los chinos aquí están trabajando sin guantes y sin máscaras. Informe rápidamente a quien sea que tenga que hacerlo", agregó.

Niños chinos en el aeropuerto de Beijing usan botellas de agua vacías son máscaras improvisadas para no contraer el coronavirus  Niños chinos en el aeropuerto de Beijing usan botellas de agua vacías son máscaras improvisadas para no contraer el coronavirus
Niños chinos en el aeropuerto de Beijing usan botellas de agua vacías son máscaras improvisadas para no contraer el coronavirus
(EPA)
También ocurre en el aeropuerto. Aunque para ser honesto, no parece importar si la persona es china, coreana o vietnamita. Si tienes un "aspecto asiático", nadie se te acercará.
Pero, sobre todo, la epidemia de coronavirus es una tragedia china tanto a nivel personal como nacional. Personal debido al terrible número de víctimas humanas, y nacional porque ahora a los ojos del mundo, todos los chinos son leprosos, ya sea que vengan de la ciudad de Wuhan, de Beijing, o incluso si nacieron en San Francisco y nunca pisaron China. Sin embargo, los chinos parecen estar haciendo todo lo posible para combatir este nuevo virus, incluida la adopción de medidas intransigentes nunca antes vistas, pero aun así existe una gran desconfianza, sospecha y rechazo.
Los esfuerzos del gobierno chino son realmente sorprendentes y las imágenes que emanan de Wuhan y de toda la provincia de Hubei muestran una eficiencia sin precedentes.

Trabajadores chinos e israelíes construyen el sistema de tren ligero de Tel Aviv Trabajadores chinos e israelíes construyen el sistema de tren ligero de Tel Aviv
Trabajadores chinos e israelíes construyen el sistema de tren ligero de Tel Aviv
(Ynet)
Grandes hospitales se han establecido en sólo unos días, los drones vuelan a los balcones de los rascacielos para medir la temperatura de los residentes, las instituciones educativas, culturales y comerciales han quedado completamente clausuradas. Todo se ha detenido.
De hecho, es difícil desterrar la idea de que el gobierno chino, a través del toque de queda extremo impuesto a Hubei, ha decidido sacrificar ciudades enteras para detener la propagación de la enfermedad.
Para bien o para mal, ¿qué otro país del mundo consideraría tales medidas draconianas?
Si alguien merece empatía y asistencia, es el pueblo de China, los civiles asediados y sus tragedias personales individuales.
Israel puede ayudar, como lo ha hecho en el pasado en tiempos de crisis nacionales en el extranjero. Puede enviar suministros farmacéuticos, compartir información médica y biológica, mantener lazos comerciales y culturales tanto como sea posible.

Viajeros de China con máscaras cuando llegan al aeropuerto Ben-Gurion Viajeros de China con máscaras cuando llegan al aeropuerto Ben-Gurion
Viajeros de China con máscaras cuando llegan al aeropuerto Ben-Gurion
(Ynet)
Todos y cada uno de los israelíes también pueden tratar de ayudar ofreciendo estímulo y apoyo, aunque sea de forma remota, y eligiendo no compartir las teorías conspirativas que están reproduciéndose de forma desenfrenada en las redes sociales.
Y ciertamente no deberían huir cuando se encuentran con una persona de origen asiático en la calle.
Una respuesta israelí multifacética es vital, no sólo para ayudar a prevenir la propagación del virus en todo el mundo, sino también para mostrar a los millones de chinos asediados que se mueren de hambre en sus apartamentos y colapsan en las calles, aislados de todo contacto humano, que valoramos su heroísmo y el sacrificio que se les impone.
Porque en la oscuridad que ha descendido sobre miles de familias en China, las palabras y los hechos amables pueden ser un rayo de luz.
First published: 12:52 , 04.02.20
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