Dr. Avner Barnea
Avner Barnea.
Ynet
Itamar Ben Gvir, parlamentario y posible próximo ministro de Seguridad Interior de Israel.

La mano dura de Ben Gvir no va a resolver nada

Opinión. No existen soluciones sencillas para problemas complejos como la criminalidad en la sociedad árabe israelí. Tampoco existe un ciudadano árabe que confíe en quien, aparentemente, será el próximo ministro de Seguridad Interior. Netanyahu todavía está a tiempo.

Avner Barnea - Adaptado por Tom Wichter |
Published: 23.11.22, 16:17
Parece que el nombramiento del extremista Itamar Ben Gvir como ministro de Seguridad Interior del próximo gobierno ya es un hecho. Se trata de un parlamentario que en la campaña electoral expresó que erradicar el crimen en la sociedad árabe es algo sencillo, aunque agregar miles de policías no resolverá el problema.
Es importante advertir contra quienes buscan soluciones fáciles a problemas complejos. Las posturas y aseveraciones de este tipo pueden traer graves consecuencias. A diferencia de su antecesor, Omer Bar Lev, Ben Gvir es un político sin experiencia en gestión. Nunca lideró una organización pública o privada, y mucho menos un organismo grande y complejo como el que, aparentemente, tendrá bajo su mando.
Es evidente que Ben Gvir sigue cautivo de las declaraciones extremistas que pronunció durante la campaña electoral. ¿Pero cuánto tiempo le llevará darse cuenta de que los operativos policiales imprudentes no pueden dar respuestas a la problemática, y de que el daño causado por esas medidas draconianas puede ser significativo?
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El dirigente israelí de ultraderecha Itamar Ben-Gvir.
El dirigente israelí de ultraderecha Itamar Ben-Gvir.
Itamar Ben Gvir, parlamentario y posible próximo ministro de Seguridad Interior de Israel.
(Alex Kolomoisky)
Otra cuestión a evaluar es hasta qué punto los altos mandos de la policía están dispuestos a cooperar con él, especialmente en el contexto de los informes que indican que Ben Gvir busca recibir poderes que hasta hoy están en manos del comisionado de policía, en contra de la normativa actual que limita la capacidad de intervención directa de los ministros en el organismo policial. Más allá de esa disputa con las altas esferas, no es descabellado que funcionarios policiales reciban de buena manera a un nuevo ministro que responda a los pedidos de mayores herramientas y recursos, demandas que hasta el momento la policía israelí no recibió.
Fuera de las internas públicas, el problema más importante del nombramiento de Ben Gvir es cómo se espera que lidie con las problemáticas del sector árabe. Se trata de ciudadanos con los mismos derechos que los judíos, y que no pueden estar sujetos a castigos colectivos agresivos como practica Israel hace con los palestinos de Cisjordania. El ministerio de Seguridad Interior solo debe centrarse en las personas que dentro de Israel representan una amenaza para el orden público.
Es importante advertir contra quienes buscan soluciones fáciles a problemas complejos. Las posturas y aseveraciones de este tipo pueden traer graves consecuencias.
La situación de la sociedad árabe israelí es, entre otras cosas, el resultado de procesos que derivaron en una desconfianza extrema de la población árabe hacia el gobierno y la policía israelí. Bajo la superficie brotan duras acusaciones de discriminación hacia los árabes, como se evidenció en la escalada de violencia de mayo de 2021 y también en octubre de 2000, cuando estalló la segunda intifada.
El aumento de la criminalidad árabe lleva aproximadamente una década, período durante el cual fueron asesinados más de mil ciudadanos. Desde hace años la sociedad árabe israelí se pregunta cómo es posible que una situación tan caótica haya durado tanto tiempo. Muchos de ellos se responden a sí mismos que estos conflictos no impiden que duerman políticos y funcionarios policiales judíos y que Israel, según esa visión, no tiene ningún interés real en defender esta avalancha de crímenes, sino que prefiere preservar el caos para que la población árabe se mantenga preocupada por su supervivencia cotidiana.
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Itamar Ben Gvir en 2010 detenido por la policía después de gritar consignas al jefe de gabinete de la Casa Blanca, Rahm Emanuel, durante su visita a Jerusalén
Itamar Ben Gvir en 2010 detenido por la policía después de gritar consignas al jefe de gabinete de la Casa Blanca, Rahm Emanuel, durante su visita a Jerusalén
Ben Gvir en 2010, detenido por la policía en Jerusalem después de gritar consignas contra el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Rahm Emanuel.
(Foto: AP)
La designación de Ben Gvir en el Ministerio de Seguridad Interior es vista por el sector árabe como una intención de empeorar el caos. De lo contrario, dicen, no se hubiera elegido para un puesto tan sensible a una persona de derecha radical, condenada en reiteradas oportunidades por delitos y que no oculta su posición contra los árabes.
No debe haber un ciudadano árabe israelí que crea que Ben Gvir defenderá sus intereses. Es algo impensable. Es probable que si asume el cargo e intenta utilizar a la policía de manera agresiva, Israel reciba a cambio un aumento de la hostilidad, de manera tal que podría derivar en una escalada de violencia. Después de los errores cometidos en mayo de 2021, es recomendable actuar con modestia y cuidado, y evitar escenarios en los que un ministro o la policía actúen sin frenos ni contrapesos.
Benjamín Netanyahu, el primer ministro designado, debería haber elegido para el puesto a una persona razonable y experimentada, tanto para fortalecer a la policía como para crear confianza y puentes de cooperación con el sector árabe. La fórmula de disparar y a otro tema, en lugar de reducir la delincuencia, puede provocar una tormenta que sacudirá al país. Netanyahu todavía está a tiempo de evitarlo.
*Avner Barnea fue oficial de la agencia de inteligencia Shin Bet y actualmente trabaja en el Centro de Investigación de Seguridad Nacional de la Universidad de Haifa.
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