Más de 80 misiles fueron lanzados desde Gaza hacia Israel.
Lo cierto es que los misiles dejaron de caer sobre Israel.
AP
En algún momento esta crisis finalizará. No sabemos cuándo.

El medio vaso lleno del coronavirus en Israel

Opinión: Las autoridades palestinas están ocupadas en luchar contra el virus, por lo que ya no les sobra el tiempo para intentar destruir al Estado judío. Es tiempo de que los palestinos aprendan la lección; el odio sólo les ha generado daños y la convivencia pacífica con los israelíes les otorgará grandes beneficios.

Leandro Fleischer |
Published: 22.03.20 , 12:41
Es difícil encontrar un aspecto positivo en medio de la pandemia que afecta a Israel y a todo el mundo. El número de infectados en el Estado judío se acerca a los 1.000 y ya murió una persona que había contraído la enfermedad. Sin embargo, a pesar de la crisis, tal vez se pueda divisar un futuro mejor para Israel.
En algún momento esta crisis finalizará. No sabemos cuándo, pero se terminará. Será entonces cuando probablemente el mundo ya no sea igual, tampoco Israel.
Aumentan los casos de coronavirus en IsraelAumentan los casos de coronavirus en Israel
En algún momento esta crisis finalizará. No sabemos cuándo.
(Amit Huber)
Cuando muchos países estén felices de volver a la normalidad, en el Estado judío la gente también se alegrará por el fin del virus, pero tampoco querrán volver a la rutina habitual de misiles y globos explosivos que solían caer con frecuencia en su territorio ni con la continua amenaza de una guerra que podría desatarse en cualquier frente o en más de uno a la vez.
El coronavirus ha afectado a Israel, pero también a los palestinos, desde ya. En Judea y Samaria hay, al momento que estoy escribiendo estas líneas, 55 casos, 17 de los cuales se han recuperado. La situación ha llevado a la Autoridad Palestina (AP) a imponer una cuarentena obligatoria a todos los habitantes de la región.
En Gaza se registraron hoy (domingo) los dos primeros casos de coronavirus luego de que una pareja infectada regresara a la Franja proveniente de Pakistán.
Los palestinos se preparan para el 'día de furia' (imagen de archivo)Los palestinos se preparan para el 'día de furia' (imagen de archivo)
La crisis del coronavirus detuvo las violentas manifestaciones en Judea y Samaria.
(AFP)
La Autoridad Palestina en Judea y Samaria y Hamás en Gaza están ocupadas en combatir la crisis del virus, por lo que ya no les sobra el tiempo para dedicarse a dañar a Israel. Sus sistemas de salud precarios los llevaron a tomar cartas en el asunto de forma urgente. Necesitan con suma urgencia respiradores, equipamiento para realizar pruebas, sitios para albergar a potenciales pacientes, etc.
Si bien son varios los países del mundo que no logran lidiar de la mejor manera con la pandemia, claro está que los palestinos necesitan de mucha ayuda externa y de Israel.
Lo cierto es que los misiles dejaron de caer en Israel desde Gaza y las violentas manifestaciones en Judea y Samaria también cesaron. Además, por el momento las amenazas desde todos los puntos cardinales se han reducido. Ahora todos están luchando contra otro enemigo, un enemigo común que comparten con Israel, los palestinos y el resto del mundo.
Más de 80 misiles fueron lanzados desde Gaza hacia Israel.Más de 80 misiles fueron lanzados desde Gaza hacia Israel.
Lo cierto es que los misiles dejaron de caer en Israel.
(AP)
La coordinación entre la Autoridad Palestina e Israel se está llevando a cabo para luchar contra el coronavirus, en tanto que Hamás también precisa de la asistencia israelí en un momento en que la frecuente ayuda del mundo a Gaza se ha reducido por la pandemia.
Este es el momento indicado para que los palestinos comiencen a dejar de ver en Israel a un enemigo al que hay que exterminar. Deben aprovechar la presencia del Estado judío allí y beneficiarse de él. No sólo ante este tipo de situaciones de emergencia, sino siempre.
Israel es un país rico y una potencia en el ámbito de la salud y la tecnología, y que ha demostrado y continúa demostrando que está dispuesto a asistir a los palestinos.
En lugar de destinar todos los millones que reciben del mundo –incluido Israel– en intentar destruir al Estado judío, deberían imitarlo y colaborar con él, por el bien de la paz y el bienestar en la región, y desde ya, de los mismos palestinos.
Israel es un país rico y una potencia en el ámbito de la salud y la tecnología, y que ha demostrado y continúa demostrando que está dispuesto a asistir a los palestinos.
Israel debe protegerse de todas las amenazas en la región, por lo que debe destinar una importante parte de su presupuesto en defensa. Sin embargo, las autoridades permiten a su población crear, producir e innovar en libertad; ése es el secreto del éxito israelí, uno de los pocos países en el que el mundo deposita las esperanzas para el desarrollo de la vacuna que acabe con la pandemia.
Los gobiernos palestinos, sí, no sólo Hamás, sino también la Autoridad Palestina (aunque intente disimularlo), sólo se dedican al terrorismo, a destruir y a oprimir a su propio pueblo. Educan a los palestinos en el odio y no les otorgan la libertad para poder alcanzar los logros necesarios para su propio bienestar.
El chivo expiatorio de los gobiernos palestinos siempre será Israel, ya que necesitan ocultar sus crímenes. Nada se puede esperar de ellos. Por lo tanto, cuando acabe la pandemia, son los mismos palestinos los que deben tomar la decisión de continuar sometidos a los que ostentan el poder en su país y continuar viviendo en el odio para que las condiciones en las que viven nunca mejoren, o bien rebelarse contra sus autoridades y abandonar el odio que se les inculca desde pequeños para poder progresar
Si los palestinos optan por la última opción, seguramente contagiarán al resto de sus hermanos en la región, y el Medio Oriente será una región envidiada por el resto del mundo.
Aquellos que sólo tienen el odio como el valor que guía sus vidas deben comprender que las verdaderas amenazas contra la humanidad, como el coronavirus, no distinguen entre raza, religión, color o nacionalidad. Su odio irracional sólo les produce daños y ningún beneficio.
Si los enemigos de Israel aprenden la lección, el medio vaso lleno de la pandemia no sólo influirá positivamente en el Estado judío, sino sobre los mismos que odian a Israel.
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