Messi Real Madrid Barcelona
Sahar viajó a España para ver el partido entre Real Madrid y Barcelona
AFP
Sahar, aislado en su casa, con la sonrisa intacta y el disfraz que había elegido para festejar Purim

El niño israelí que se contagió de coronavirus: “Valió la pena”

Sahar Kahana, de 9 años, contrajo el virus en España, a donde asistió para ver el partido Real Madrid-Barcelona. “Realmente disfruté el viaje”, asegura. Todos sus compañeros de escuela ingresaron en cuarentena por orden de las autoridades.

Ynet - Adaptado por Tom Wichter |
Published: 11.03.20 , 19:16
Sahar Kahana tiene 9 años y es el caso de coronavirus más joven registrado en Israel. Y tanto él como su familia soportaron un gran susto, pero por el humor que se percibe en este hogar de la localidad de Azor es evidente que la peor parte de esta historia ya pasó.
“Al principio estuve un poco triste, pero se me pasó rápido”, asegura el niño que presentó síntomas del virus pocos días después de su regreso desde España, a donde viajó junto a su padre para ver el superclásico entre Real Madrid y Barcelona. “Realmente disfruté el partido. Es una lástima haberme contagiado de coronavirus, pero aun así valió la pena, especialmente desde que supe que es como una gripe y se me pasará”, expresó.
En los días posteriores a su regreso a Israel asistió a la escuela, ya que hasta ese momento no existía ninguna instrucción de aislamiento para ciudadanos arribados desde Madrid. Pero confirmado su caso el Ministerio de Salud instruyó la cuarentena de los 465 estudiantes y los 40 trabajadores del colegio al que asiste.
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Sahar, aislado en su casa, con la sonrisa intacta y el disfraz que había elegido para festejar Purim
(Ynet)
Ayelet, la madre de Sahar, contó que el sábado su hijo comenzó a sentir malestares y cuando le tomó la temperatura registraba 38,5. Inmediatamente llamó al servicio médico Maguen David Adom, el lunes se le realizó la prueba de coronavirus y al día siguiente recibieron la notificación de que efectivamente se trataba del caso número 66 en el país. “No entiendo por qué, pero lo puso de buen humor saber que era el 66”, confiesa entre risas por la ocurrencia de su niño.
En ocasión de Purim, una fiesta judía en que niños y adultos suelen disfrazarse, Sahar tenía preparado su disfraz de Hombre Lego pero el aislamiento le impidió utilizarlo. “Eso me puso un poco triste, pero mis amigos me llamaron y me enviaron regalos, y además me alegró que mi maestra me llamara”, recordó, y agregó que también alivió su pena una promesa de su madre: organizará para él y sus amigos una fiesta de disfraces cuando finalice la cuarentena.
Mientras tanto, Sahar aprovecha este tiempo para aprender nuevas habilidades: “Practico magia y juego al cubo Rubik, logré hacerlo en 42 segundos”, relata orgulloso, y aconseja a sus compañeros de colegio que también ingresaron en un período de aislamiento sobre los pasatiempos que pueden implementar: “Lean libros interesantes, aprendan un idioma nuevo, hagan lo que les guste y no estén mucho tiempo frente a pantallas”.

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