La princesa Alicia en 1906
La princesa Alicia en 1906
El príncipe Carlos visitó la tumba de su abuela en la Iglesia de María Magdalena en el Monte de los Olivos en Jerusalem

El Príncipe Carlos visitó la tumba de su abuela en Jerusalem

El heredero del trono británico fue a la tumba de la princesa Alicia, Justa entre las Naciones por esconder a una familia judía en Atenas durante el Holocausto.

AP - Adaptado por Alejo Sanzo |
Published: 24.01.20 , 16:50
El príncipe Carlos, el heredero del trono británico, realizó una solemne visita el viernes a la tumba de su abuela, quien albergó a judíos durante el Holocausto y cuya vida tumultuosa estuvo marcada por el exilio, las enfermedades mentales y una devoción religiosa por servir a los necesitados.
La princesa Alicia está enterrada en la Iglesia Ortodoxa Rusa de Santa María Magdalena, cuyas cúpulas doradas se elevan desde el Monte de los Olivos, a las afueras de la Ciudad Vieja de Jerusalem.
El príncipe Carlos visitó la tumba de su abuela en la Iglesia de María Magdalena en el Monte de los Olivos en Jerusalem El príncipe Carlos visitó la tumba de su abuela en la Iglesia de María Magdalena en el Monte de los Olivos en Jerusalem
El príncipe Carlos visitó la tumba de su abuela en la Iglesia de María Magdalena en el Monte de los Olivos en Jerusalem
(MCT)
Carlos se mostró alrededor de la iglesia del siglo XIX con el archimandrita Roman Krassovsky, el jefe local de la Iglesia Ortodoxa Rusa, quien ofreció oraciones mientras monjas vestidas de negro cantaban.
El príncipe de Gales no hizo comentarios públicos, pero rindió homenaje a su abuela la noche anterior en el Foro Mundial del Holocausto, al que asistieron docenas de otros líderes mundiales y coincidió con el 75° aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz.
"Durante mucho tiempo me inspiré en las acciones desinteresadas de mi querida abuela, la princesa Alicia de Grecia, quien en 1943, en la Atenas ocupada por los nazis, salvó a una familia judía llevándola a su casa y escondiéndola", explicó Carlos.
Se la considera una de las Justa entre las Naciones, un honor otorgado por el Memorial del Holocausto Yad Vashem a los no judíos que arriesgaron sus vidas para salvar a los judíos durante la Shoá. El príncipe expresó que era una fuente de "inmenso orgullo" para él y la familia real.
La princesa Alicia en 1906 La princesa Alicia en 1906
La princesa Alicia en 1906
Nació como princesa Alicia de Battenberg en 1885. Era sorda desde su nacimiento y padecía una enfermedad mental, pero logró dedicar gran parte de su vida a ayudar a los pobres, los enfermos y los refugiados.
La bisnieta de la reina Victoria se casó con el príncipe Andrés de Grecia en 1903 y tuvo cinco hijos, incluido el príncipe Felipe, el futuro duque de Edimburgo y consorte de la reina Isabel II. La familia fue llevada al exilio en dos ocasiones, y la princesa fue diagnosticada con esquizofrenia paranoide y pasó un tiempo en un sanatorio luego de sufrir una crisis nerviosa.
Se convirtió en una monja ortodoxa griega en 1928 mientras vivía en Francia, y regresó a Atenas sola en 1940, viviendo en la residencia de tres pisos de su cuñado. Durante la Segunda Guerra Mundial, trabajó con la Cruz Roja Sueca y Suiza para ayudar a los necesitados. Más tarde fundó una orden de monjas conocidas como la Hermandad Cristiana de María y Marta.
Cuando los nazis entraron en Atenas en 1943, ella albergó a tres miembros de la familia Cohen. La princesa Alicia no conocía a la esposa de Cohen, Rachel, ni a su hija, Tilde, pero de todos modos los escondió en su mansión, y más tarde también albergó al hijo de Rachel, Michael.
Cuando oficiales de la Gestapo llegaron a la casa para entrevistarla, la princesa usó su sordera para evitar responder a sus preguntas.
El príncipe Carlos visitó la tumba de su abuela en la Iglesia de María Magdalena en el Monte de los Olivos en Jerusalem El príncipe Carlos visitó la tumba de su abuela en la Iglesia de María Magdalena en el Monte de los Olivos en Jerusalem
El príncipe Carlos visitó la tumba de su abuela en la Iglesia de María Magdalena en el Monte de los Olivos en Jerusalem
(AP)
Sin embargo, su propia familia luchó en ambos bandos de la Segunda Guerra Mundial. El Príncipe Felipe sirvió en la Marina Real Británica, mientras que sus yernos reales alemanes lucharon por los nazis.
Alicia murió en el Palacio de Buckingham en 1969 y luego fue enterrada en la iglesia en Jerusalem. Ella había solicitado ser enterrada junto a su tía Isabel, la Gran Duquesa de Rusia, quien también había dedicado su vida a la caridad y fue canonizada como una santa ortodoxa rusa. La tumba de Isabel está en la iglesia misma, mientras que Alicia fue enterrada en una pequeña capilla adjunta.
A sus pies se encuentra el Jardín de Getsemaní, venerado por los cristianos como el lugar donde Jesús oró antes de ser crucificado.
El príncipe Guillermo visitó la tumba de Alicia, su bisabuela, en junio de 2018. En una visita a Tierra Santa en 1994, el príncipe Felipe plantó un árbol en Yad Vashem en honor de su madre y visitó su tumba.
El príncipe Guillermo visita la tumba de su bisabuela en Jerusalem durante su visita de 2018 a Israel El príncipe Guillermo visita la tumba de su bisabuela en Jerusalem durante su visita de 2018 a Israel
El príncipe Guillermo visita la tumba de su bisabuela en Jerusalem durante su visita de 2018 a Israel
(AP)
'Una paz justa'
Carlos también pidió el viernes "una paz justa y duradera" en Medio Oriente cuando se reunió con el presidente palestino Mahmoud Abbas en Belén.
"Me rompe el corazón que debamos seguir viendo tanto sufrimiento y división", sostuvo.
El príncipe de 71 años afirmó que sería "la mayor tragedia" que las antiguas comunidades cristianas palestinas desaparecieran de Tierra Santa, una aparente referencia a la partida de muchos cristianos árabes del Medio Oriente.
La familia real de Gran Bretaña se aleja de la política, aunque Carlos, quien se convertirá en gobernador de la Iglesia de Inglaterra cuando ascienda al trono, ha hablado durante mucho tiempo sobre temas como el diálogo interreligioso y el medio ambiente.
"Me he esforzado por construir puentes entre diferentes religiones, para que podamos aprender unos de otros y ser más fuertes juntos como resultado", sentenció el viernes luego de visitar en Belén la Mezquita de Omar y la Iglesia de la Natividad, donde ,según la tradición cristiana, Jesucristo nació.
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