Alexander Mashkevitch (segundo desde la izquierda) reunido con los rabinos principales israelíes Yitzhak Yosef y David Lau y el Papa Francisco en el séptimo Congreso de Líderes de Religiones Mundiales y Tradicionales, en Kazajstán.

El multimillonario israelí-kazajo que construye iglesias, mezquitas y sinagogas

Después de haber donado unos 62 millones de dólares a causas religiosas en los últimos años, el empresario Alexander Mashkevitch dice que se siente muy honrado de poder promover el diálogo entre diferentes religiones.

Adaptado por Mark Mysler |
Published: 21.09.22, 12:42
En los últimos años, el multimillonario israelí-kazajo Alexander Mashkevitch ha donado decenas de millones de dólares de su vasta riqueza para la construcción y renovación de iglesias, mezquitas y sinagogas en su Kazajistán natal.
Cuando el presidente de Kazajistán, Kassym-Jomart Tokayev, quien organizó el séptimo Congreso de Líderes de Religiones Mundiales y Tradicionales en la capital de la nación de Asia Central, Nur Sultan, el miércoles pasado, se fijó el objetivo de liderar el discurso interreligioso mundial, no soñó que llegaría un día donde cristianos, musulmanes y judíos construirían casas de oración unos para otros.
2 צפייה בגלריה
Alexander Mashkevitch (segundo desde la izquierda) se reúne con los rabinos principales israelíes Yitzhak Yosef y David Lau y el Papa Francisco en el séptimo Congreso de Líderes de Religiones Mundiales y Tradicionales, en Nur Sultan, Kazajstán
Alexander Mashkevitch (segundo desde la izquierda) se reúne con los rabinos principales israelíes Yitzhak Yosef y David Lau y el Papa Francisco en el séptimo Congreso de Líderes de Religiones Mundiales y Tradicionales, en Nur Sultan, Kazajstán
Alexander Mashkevitch (segundo desde la izquierda) reunido con los rabinos principales israelíes Yitzhak Yosef y David Lau y el Papa Francisco en el séptimo Congreso de Líderes de Religiones Mundiales y Tradicionales, en Kazajstán.
(Foto: AP)
Mashkevitch, al igual que su amigo, el presidente Tokayev, son entusiastas de la tolerancia religiosa y juntos consolidaron el estatus de Kazajistán como actor principal en el discurso interreligioso mundial.
En gran parte gracias a Mashkevitch, cerca de 20 lugares de culto e instituciones religiosas se han construido en el país desde 2008, incluida la nueva mezquita principal y la catedral ortodoxa de su capital.
El empresario judío también hizo donaciones para el mantenimiento de santuarios religiosos y para la investigación y preservación de la ciudad de Koltova, donde se encontraron artefactos antiguos con relacion al Zoroastrismo, judaismo y cristianismo. En total, donó alrededor de 62 millones de dólares para promover la convivencia religiosa.
"No es una cuestión de dinero", explicó Mashkevitch en una entrevista con Ynet. "Dios me dio la oportunidad de hacer esto, así que digo 'aprovechemos esta oportunidad para mostrarle al mundo que no hay contradicción'. Siempre invito a muchos líderes musulmanes, cristianos y, por supuesto, judíos a Kazajstán, y trato de empujarlos a discutir e interesarse en el Corán y la Torá.
Como judío, estoy convencido de que ayudar a construir lugares de culto para mis hermanos musulmanes y cristianos es un trabajo sagrado. Durante el curso de la historia, la religión causó muchos conflictos y polarización entre las personas, pero en el mundo moderno, los principios comunes de las personas religiosas podrían unir a diferentes naciones y proporcionar una solución a muchos conflictos".
2 צפייה בגלריה
Alexander Mashkevitch con George Bush y el empresario Michael Mirilashvili
Alexander Mashkevitch con George Bush y el empresario Michael Mirilashvili
Alexander Mashkevitch con George Bush y el empresario Michael Mirilashvili
(Foto: Liora Kogan para Keren Hayesod)
Mashkevitch dice que considera un gran honor haber podido ser parte de la construcción de muchas instituciones religiosas y agregó que "la tolerancia religiosa y la convivencia real entre musulmanes, cristianos, judíos y representantes de otras religiones siempre han distinguido a Kazajistán de muchos otros paises."
"Kazajistán es una prueba de que no importa a qué religión pertenezca una persona, su devoción a los mandamientos y su cercanía a Dios lo ayudarán a encontrar un lenguaje común con las personas que lo rodean".
Mashkevitch, manteniéndose fiel a sus raíces judías, dice que "toda comunidad judía debe tener un lugar para orar, hablar y reunirse. Un lugar en el que los judíos se sientan como en casa y puedan buscar ayuda, comida y amigos".
Comentarios 0