La escena de la primera explosión.
La escena de la primera explosión.
Yoav Dudkevich
Aryeh Shchupak.

Aryeh Shchupak, de 16 años, la víctima mortal del atentado en Jerusalem

El joven israelí-canadiense de Har Nof murió a causa de la explosión en una parada de autobús a la entrada de la ciudad, donde esperaba el transporte para ir a su lugar de estudio. Un compañero resultó herido y su estado es moderado.

Haim Goldich - Adaptado por Marcos Olivera |
Published: 23.11.22, 11:20
Aryeh Shchupak, de 16 años, fue asesinado en el primero de los dos atentados ocurrido en Jerusalem este miércoles por la mañana, en los que otras 26 personas resultaron heridas como consecuencia de las explosiones en dos paradas de autobús distintas.
El adolescente, alumno de un centro de estudios de Torá, de nacionalidad canadiense, residía en el barrio Har Nof de Jerusalem y murió tras la explosión en la parada de autobús en la entrada de la capital. Esa explosión fue seguida por otra que tuvo lugar en una parada de autobús en el cruce de Ramot, sólo 30 minutos después.
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Aryeh Shchupak.
Aryeh Shchupak.
Aryeh Shchupak.
(Ynet)
Entre los heridos, hay un hombre de 50 años que sigue en estado crítico y dos personas en estado grave. El resto sufre heridas moderadas o leves.
Un miembro del personal de la yeshiva en la que estudiaba Shchupak contó que el chico estaba esperando a que lo llevaran al centro educativo en la parada de autobús de la entrada de la ciudad. Su colectivo se encontraba a pocos metros del lugar de la explosión, donde el niño lo esperaba.
"Aryeh era un chico dulce", sostuvo el miembro del personal. Un compañero de escuela de Shchupak también resultó herido en la explosión y su estado está clasificado como moderado.
La investigación preliminar revela que los explosivos fueron colocados en bolsas cerca de las paradas de autobús por dos autores distintos y detonados a distancia mediante teléfonos móviles.
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Escenario de uno de los atentados en Jerusalem.
Escenario de uno de los atentados en Jerusalem.
Escenario de uno de los atentados en Jerusalem.
(Reuters)
Poco después del atentado, la policía del distrito de Jerusalem inició amplios registros en las paradas de autobús y de tren ligero, así como en otros lugares de gran concentración de personas. En ellos participan perros rastreadores, patrulleros y caballería policial, al tiempo que las fuerzas de seguridad tratan de localizar a los terroristas que colocaron los explosivos.
"El objetivo es evitar la próxima explosión", aseguró el comisario de policía Kobi Shabtai. "Esto significa sacar todas las fuerzas, no sólo en Jerusalem, sino también en otras zonas. Podría ser un solo terrorista el que colocara los dos explosivos, o podrían ser dos. Todos los servicios de inteligencia se centrarán en este asunto", agregó.
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