El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, firme opositor a las políticas de asilamiento social y cierre de la economía.
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, firme opositor a las políticas de asilamiento social y cierre de la economía.
AFP
Un festejo de cumpleaños de la familia Pasternak derivó en el nacimiento de un comedor comunitario.

Una familia judía en Brasil convirtió su negocio en un comedor comunitario

En el país de América latina más golpeado por la pandemia, voluntarios de la comunidad judía de Recife distribuyen comida en los barrios más pobres de la ciudad.

Tom Wichter |
Published: 16.06.20 , 16:18
Un día en Recife, al norte de Brasil, un hombre se acercó al restaurante en donde la familia Pasternak esperaba un asiento para sentarse a cenar. Pedía agua y pan. Explicó que solía dormir en la costa, y que allí cuenta con agua potable y relativas comodidades, pero que debido al coronavirus las playas fueron cerradas por completo y que al mudarse a las calles de la ciudad había sido víctima de robos.
“Lo sacaron del restaurante antes de que pudiera acercarse a nosotros, lo trataron como si fuera basura”, recuerda Rebecca Pasternak, quien ese día cumplió 23 años, y para quien nada volvió a ser lo mismo tras ese testimonio desesperado: durante la cena la familia decidió que su tienda de venta de golosinas se iba a convertir en un comedor de beneficencia.
Los empleados del negocio familiar se convirtieron en cocineros y Luciana, la madre de Rebecca, convocó a sus amigas de la institución judía Naamat para colaborar con el proyecto. Otras mujeres de la comunidad judía de Recife se sumaron y desde entonces allí se cocinan unas 400 porciones de comida semanales que se distribuyen en los barrios más pobres de la ciudad.
Un festejo de cumpleaños de la familia Pasternak derivó en el nacimiento de un comedor comunitario. Un festejo de cumpleaños de la familia Pasternak derivó en el nacimiento de un comedor comunitario.
Un festejo de cumpleaños de la familia Pasternak derivó en el nacimiento de un comedor comunitario.
(AFP)
“Es una mitzvá, algo profundamente arraigado en mi cultura y educación judía”, asegura Rebecca, graduada en la escuela judía más antigua de Brasil y estudiante de psicología, quien define al voluntariado como una “parte integral de su identidad judía”.
“Hay mucha confusión en la gente, no se sabe qué está permitido hacer y qué no, y probablemente eso no ayuda a detener la propagación del virus”, afirma por su parte Andrea Engelsberg, voluntaria del comedor de la familia Pasternak y perteneciente a una organización local que distribuye alimentos en las barriadas más empobrecidas.
Y al referirse a la confusión en la población Andrea no alude solamente a las complicaciones propias de la pandemia, sino a la crisis política que acompaña al país: dos ministros de salud renunciaron en las últimas semanas en medio de una disputa pública entre el presidente Jair Bolsonaro, firme opositor a una política de aislamiento y cierre de la economía, y gobernadores de numerosos estados lo desoyeron y tomaron sus propias decisiones.
El rabino Gilberto Ventura de San Pablo, otras de las comunidades judías que colaborar con la lucha contra el COVID-19 en Brasil. El rabino Gilberto Ventura de San Pablo, otras de las comunidades judías que colaborar con la lucha contra el COVID-19 en Brasil.
El rabino Gilberto Ventura de San Pablo, otra de las comunidades judías que colaboran con la lucha contra el COVID-19 en Brasil.
(Gentileza)
Además Engelsberg destaca que en estos barrios de Brasil, conocidos por sus enormes niveles de densidad y hacinamiento en casas precarias, se experimentan “condiciones de vida terribles” para sus habitantes, especialmente en el contexto de una pandemia. “Las cloacas desbordan, no hay equipos sanitarios, cualquier intento de crear distanciamiento social es imposible”, resumió.
Así como ocurre en Recife, en otras comunidades judías brasileñas también se iniciaron campañas solidarias para aplacar los efectos devastadores del COVID-19 en uno de los países del mundo con mayor cantidad de muertes. Río de Janeiro, San Pablo y Porto Alegre son algunas de las sedes, y la recaudación de dinero, la entrega de alimentos o la donación de equipamiento médico son algunas de las vías para ayudar al sistema de salud y a la población más necesitada.
Pobreza, hacinamiento y crisis política: un combo fatal para combatir el coronavirus en Brasil. Pobreza, hacinamiento y crisis política: un combo fatal para combatir el coronavirus en Brasil.
Pobreza, hacinamiento y crisis política: un combo fatal para combatir el coronavirus en Brasil.
(Ynet)
Esta es la respuesta de algunas comunidades judías brasileñas, compuestas por muchos descendientes de europeos que escaparon del nazismo, y cuya situación socio-económica facilitó que entre sus miembros la tasa de contagio fuera mínima: buena parte de los judíos del país viven en edificios o barrios cerrados de las ciudades principales, con condiciones de higiene aptas para reducir las chances de infección.
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