"El vuelo que partió este martes incluye israelíes repatriados y nuevos inmigrantes al Estado judío.
"El vuelo que partió este martes incluye israelíes repatriados y nuevos inmigrantes al Estado judío.
Gentileza
Galit Ronen, embajadora de Israel en Argentina, presente en el aeropuerto para despedir a los israelíes varados y desearle buena suerte a los nuevos inmigrantes.

Repatriación y nuevas patrias: un vuelo especial de Argentina a Israel

Después de semanas varados por el coronavirus, israelíes que permanecían en diferentes provincias argentinas regresan a sus casas. En el mismo avión viajan familias que comenzarán una nueva etapa de sus vidas en el Estado judío. Exclusivo de Ynet Español, historias de repatriación y nuevas patrias.

Tom Wichter |
Published: 12.05.20 , 14:13
El 19 de abril un grupo de 60 israelíes logró regresar desde Argentina a sus hogares después de un mes de incertidumbre. Este martes una delegación todavía más grande comenzó a andar ese mismo camino, pero con un obstáculo extra: se trata de personas que permanecían varadas en diferentes provincias del país, y que lidiaron con la dificultad de trasladarse cientos o miles de kilómetros hasta el aeropuerto internacional de Buenos Aires.
“Gestionar estos vuelos implica un proceso muy complicado, y también fue un desafío muy grande coordinar que lleguen hasta Buenos Aires los israelíes que estaban en otros puntos del país”, le aseguró a Ynet Español Galit Ronen, embajadora israelí en Argentina, quien se apersonó en el aeropuerto para despedir al contingente.
Miriam es una de esas personas que sufrió en carne propia la distancia y los obstáculos de este regreso. “Llegué el 23 de febrero para visitar a mi madre y ya no pude volver”, contó desde la provincia de Entre Ríos, días antes de comenzar su odisea. “Tuve que contratar un taxi desde Buenos Aires y viajar con todos los permisos que nos dio la embajada, era la única forma de llegar al aeropuerto”, completó su historia esta mañana, cientos de kilómetros después, mientras realizaba la cola del checkin.
Galit Ronen, embajadora de Israel en Argentina, presente en el aeropuerto para despedir a los israelíes varados y desearle buena suerte a los nuevos inmigrantes. Galit Ronen, embajadora de Israel en Argentina, presente en el aeropuerto para despedir a los israelíes varados y desearle buena suerte a los nuevos inmigrantes.
Galit Ronen, embajadora de Israel en Argentina, presente en el aeropuerto para despedir a los israelíes varados y desearle buena suerte a los nuevos inmigrantes.
(Embajada de Israel en la Argentina)
Para Ángel, en tanto, volver a Israel significa mucho más que regresar a casa, ya que es paciente oncológico y debió realizar arduas gestiones para contar con su medicación durante su estadía en Argentina, que se prolongó más de lo esperado. “Mi tratamiento no se consigue en este país y mi hijo me los mandó desde Israel, pero estuvieron más de 20 días trabados en la Aduana”, relató.
“La embajada me ayudó a destrabar esa situación, aunque después también se trabó en Mendoza y hubo que hacer más gestiones, pero bueno, se pudo y tengo los medicamentos justos hasta llegar a Israel”, agregó Ángel ayer desde Buenos Aires, en donde aguardaba junto a su esposa en un hotel facilitado por la oficina diplomática israelí.
Los 1.100 kilómetros que separan a Mendoza de la capital argentina también fueron una odisea para Ángel y su esposa: “Contratamos una combi y un trayecto de 12 horas lo hicimos en 20. Antes de salir de Mendoza demoramos dos horas en que nos tomen la temperatura y tuvimos que cruzar San Luis, una provincia que ordena escolta policial para acompañar a todos los autos que cruzan su territorio, así que debimos esperar a que se acumularan unos 30 o 40 vehículos”, relató. Esa caravana de autos en San Luis también la padeció Marcel junto a su esposa y su pequeña hija, quienes estaban varados en San Rafael, en el sur de la provincia de Mendoza. “Conseguimos un remis y fue toda una aventura”, detalló.
Ángel y su esposa viajaron 20 horas desde Mendoza hasta Buenos Aires para volver a Israel y garantizar su tratamiento oncológico. Ángel y su esposa viajaron 20 horas desde Mendoza hasta Buenos Aires para volver a Israel y garantizar su tratamiento oncológico.
Ángel y su esposa viajaron 20 horas desde Mendoza hasta Buenos Aires para volver a Israel y garantizar su tratamiento oncológico.
(Gentileza)
“Tratamos de asistir a aquellos casos particulares que necesitaban ayuda de la embajada, analizamos cada situación”, explicó la embajadora Ronen sobre los 89 israelíes que pronto estarán en sus casas tras las gestiones que encabezó. “Hay más israelíes varados en Argentina, algunos se quedaron por motivos económicos o porque por el momento prefieren quedarse”, completó Ronen sobre una tarea de repatriación que continuará pese al contexto de fronteras cerradas.
Pero en el avión que partió este mediodía hay más historias, no solamente de repatriación sino de nuevas patrias: Amsalem, la agencia de viajes encargada del trayecto Buenos Aires-San Pablo-Paris-Tel Aviv, informó que entre los pasajeros que partirán desde Argentina hay “olim”, inmigrantes que comenzarán una nueva etapa de sus vidas en Israel, y que poco después de aterrizar en el aeropuerto Ben Gurión obtendrán el mismo documento israelí que los repatriados.
“Son personas que eligen un nuevo camino, y nos emociona ayudar a cumplir su gran sueño de emigrar a Israel en estos días tan especiales”, expresó Yaakov Ansalem, director y propietario de la empresa. Según Amsalem, entre repatriados y nuevos inmigrantes son 178 los que viajarán desde Argentina a Israel, y a ellos se le sumarán israelíes en las diferentes escalas previstas en Brasil y Francia.
Entre repatriados y nuevos inmigrantes, la agencia Amsalem informó que 178 pasajeros viajaron de Argentina a IsraelEntre repatriados y nuevos inmigrantes, la agencia Amsalem informó que 178 pasajeros viajaron de Argentina a Israel
Entre repatriados y nuevos inmigrantes, la agencia Amsalem informó que 178 pasajeros viajaron de Argentina a Israel
(Gentileza)
Una de esas historias que está por comenzar en Israel es la de Magalí, junto a su esposo y una hija de seis años. “Teníamos fecha para viajar el 23 de marzo, pero se empezaron a cancelar los vuelos, fue un caos total”, contó desde la zona de embarque, a punto de concretar su Aliá.
Esta familia forma parte de un grupo de 25 personas que llegarán a Israel a través de la Agencia Judía y en algunos casos también con la asistencia del Keren Leyedidut, institución de ayuda para nuevos inmigrantes. “Hay varias familias esperando este viaje, pero se evaluó la situación de cada uno y se priorizó a casos de personas que habían vendido sus casas y ya no podían quedarse, en su mayoría familias”, explicó Micaela Sánchez, enviada de la Agencia Judía en Buenos Aires. “Hace unos 10 días surgió esta posibilidad, y como sucedió con otros vuelos éramos conscientes de que en cualquier momento se podía cancelar, pero por suerte salió todo bien. Fue un esfuerzo gigante”, agregó.
“Ya habíamos desarmado nuestra vida en Argentina, mi hija no había empezado el colegio y no teníamos trabajo, así que necesitábamos viajar lo antes posible”, describió Magalí sobre su particular situación, que en pleno aislamiento social por coronavirus incluyó difíciles despedidas por teléfono o videollamadas. De todas formas, la nueva etapa que les espera en Israel empezará con un afecto muy cercano: la madre de Magalí emigró a Israel hace tres meses. “Nos preparó su departamento, con comida y todo lo necesario, para que podamos aislarnos durante los primeros días”, contó.
Última selfie en Argentina: Magalí y su familia comenzarán una nueva etapa de sus vidas en Israel. Última selfie en Argentina: Magalí y su familia comenzarán una nueva etapa de sus vidas en Israel.
Última selfie en Argentina: Magalí y su familia comenzarán una nueva etapa de sus vidas en Israel.
(Gentileza)
“Nos vamos con toda la fuerza para salir adelante y darle un futuro a mi hija”, agregó vía telefónica, mientras de fondo se escuchaba a un empleado de la aerolínea Latam que llamaba a embarcar. Para algunos, se trata del final de una aventura a miles de kilómetros de casa. Y para otros es el embarque a una nueva vida.
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