Strahman Nes Ziona
Eial Strahman, futbolista argentino-israelí.
Nes Ziona
Eial Strahman hace una década, en su primera incursión en el fútbol israelí, con la camiseta del Maccabi Haifa.

“Para mí Israel es mucho más que una plaza futbolística”

Argentino, judío, sionista y delantero. Desde febrero Eial Strahman juega en la primera división de Israel, pero su objetivo es quedarse a vivir allí. El país, su relación con el judeo-sionismo a lo largo de su carrera, y un nombre típico israelí que a fuerza de goles se puso de moda en Córdoba. Exclusivo de Ynet Español.

Tom Wichter |
Published: 29.05.20 , 18:37
Futbolistas latinoamericanos en Israel hubo y hay muchos. Pero esta historia no es la del típico deportista que llega a Medio Oriente para atravesar una experiencia profesional en un país exótico, que le permite conocer nuevas culturas. Para él Israel es parte de su cultura. O como él mismo lo definió: “Mi casa”.
El 19 de abril de 2009, cuando toda Argentina se paralizó para una nueva edición del superclásico Boca-River, los judíos de todo Latinoamérica que observaban el partido se sorprendieron cuando entre los suplentes del equipo visitante apareció un nombre israelí y un apellido ashkenazi: Eial Strahman.
En realidad no fue una sorpresa para todos los judíos del continente: en Córdoba, su ciudad natal y la segunda colectividad más grande de Argentina, sus compañeros de la Escuela Israelita y del club Maccabi Noar estaban al tanto y esperaban ansiosos ese momento. Inclusive sus amigos fanáticos de Boca, con sentimientos encontrados a cuestas porque Eial defendía la camiseta del adversario, pero las contradicciones rápidamente se zanjaron cuando esa tarde de fútbol terminó en un empate 1-1.
Meses después Strahman, cordobés, argentino, judío y delantero, fue contratado por Maccabi Haifa, que en ese momento era el campeón vigente de Israel y disputaba la prestigiosa Champions League de Europa. Pero su paso por el equipo israelí fue breve y su carrera deportiva se desarrolló principalmente en Argentina, Ecuador, México y España.
Strahman Strahman
Eial Strahman hace una década, en su primera incursión en el fútbol israelí, con la camiseta del Maccabi Haifa.
(Maccabi Haifa)
Su verdadera aliá comenzó a principios de este año, cuando se convirtió en jugador de Nes Tziona, y viajó con intenciones que exceden a su carrera deportiva. “Israel no es sólo una plaza futbolística. Es mi casa, tengo familia y vivo en Hertzliya, que es donde mi papá atravesó toda su infancia. Es un lugar especial y a mis 30 años, una edad en la que se empiezan a transitar las últimas etapas de la carrera, mi idea es quedarme acá”, le contó a Ynet Español, en una entrevista exclusiva a pocas horas de la reanudación de la liga israelí, tras dos meses sin fútbol por el coronavirus.
–¿Cómo fueron los preparativos para el regreso del fútbol en Israel?
–Algunos equipos empezaron a trabajar en grupos de 10 jugadores y divididos en turnos, no podían ni utilizar los vestuarios. Pero mi equipo empezó a entrenar dos semanas después cuando la situación ya se había normalizado completamente. Fueron dos meses de mucha ansiedad, pero desde que la pelota empezó a rodar estamos muy contentos, hacemos lo que nos gusta y en relación con otras partes del mundo me siento un afortunado por poder jugar otra vez.
–¿Cómo es Nes Ziona?
–Es un club chico, de una ciudad chica ubicada al sur de Tel Aviv, que en poco tiempo logró subir desde la tercera categoría hasta la primera, la Ligat Ha´al. Y desde el miércoles vamos a jugar siete partidos a todo o nada, para tratar de quedarnos en la primera.
–Israel se destaca por ser un país de culturas muy diversas. ¿Cómo se expresa eso en el plantel de jugadores de Nes Ziona?
–Hay de todo. La mayoría son judíos israelíes. Hay varios jóvenes en su etapa del ejército, que vienen a entrenar con el uniforme porque después tienen que cumplir con alguna tarea. Dos compañeros musulmanes están terminando el Ramadán y durante este tiempo tuvieron algunas complicaciones para entrenar, por todas las cuestiones relacionadas con el ayuno. Y también hay dos europeos cristianos. Salvo en Betar Jerusalem, que es un caso especial, en todos los planteles del fútbol israelí hay cristianos y musulmanes, y la convivencia es excelente.
–Ya conocías Israel de tu etapa en Maccabi Haifa, pero pasaron 10 años. ¿Notaste muchos cambios?
–La diferencia es realmente increíble. En 2009 el estadio más lindo era el de Ramat Gan, pero hoy ya es uno de los más viejos y en este tiempo se construyeron varios estadios completamente nuevos: en Netanya, en Petach Tikva, el nuevo Bloomfield de Tel Aviv. El fútbol israelí es mucho más lindo en términos de infraestructura y a nivel país pasa lo mismo: se construyen edificios todo el tiempo, hay una grúa cada dos metros. Israel no para de crecer, siento que es un país mucho más grande que hace 10 años.
–¿A tus compañeros les genera curiosidad saber cómo se vive el judaísmo y el sionismo en Latinoamérica?
–Muchos ya habían escuchado hablar de mí cuando estuve en Maccabi Haifa y sabían que era judío. Me preguntan si siento que este país es mi casa, o si me siento un extranjero. Son temas de conversación muy comunes y yo respondo con mucho gusto.
–¿Y al revés? ¿Tu educación judeo sionista era un tema de conversación con tus colegas en Argentina? ¿Sufriste algún episodio de antisemitismo?
–Salvo en divisiones inferiores, que cuando uno es más chico por ahí escucha algunos comentarios desubicados, en mi carrera profesional no tuve ningún problema. Al contrario, muchos compañeros cristianos creyentes que tuve, no tenían idea sobre el judaísmo e Israel y me transmitieron mucha curiosidad, intriga, ganas de aprender. Y yo siempre fui muy abierto al respecto, me parece que es la mejor forma de abrir la cabeza de las personas.
Strahman Strahman
Nes Ziona le dio la bienvenida a Strahman en febrero de 2020.
(Nes Ziona)
Además del intercambio cultural con sus antiguos compañeros, el judaísmo y sionismo de Strahman trascendió las barreras de los vestuarios que transitó y llegó hasta el corazón de la sociedad cordobesa. Más específicamente, su figura se hizo visible en los registros civiles de esta populosa provincia argentina.
La curiosa sonoridad de su típico nombre israelí, pero fundamentalmente los numerosos goles que aportó en el año 2015 para que su equipo Talleres ascendiera a la segunda categoría del fútbol argentino, despertaron una idolatría que inspiró a que muchos padres le pusieran “Eial” a sus hijos recién nacidos.
“Fue una sensación rara y hasta un poco graciosa. De repente me escribieron por redes sociales varias personas que le iban a poner mi nombre a su hijo. Eial López, Eial González… Y hasta el día de hoy hay gente que me escribe para contarme lo mismo, todos hinchas de Talleres por supuesto, y es algo que me encanta”, relata entre risas sobre esta moda que impuso sin proponérselo.
Strahman Strahman
Los goles de Strahman en Talleres despertaron un curioso fanatismo: varios niños cordobeses se llaman “Eial” en su honor.
(Resume Sports)
–¿Conociste a algunos de tus tocayos cordobeses?
–Algunos sí, y con varios mantengo contacto con sus familias por redes sociales. Los padres cada tanto me envían fotos para que vea cómo están creciendo. A todos les intenté explicar lo poco que sé del origen de mi nombre y espero que lo lleven con orgullo. La verdad que es algo muy lindo.
–¿Sos como un padrino de ellos a la distancia?
–Un poco sí (risas). Y también siento algo de responsabilidad, porque para muchos chicos los futbolistas de algún modo somos una referencia. Por eso hay que hacer las cosas bien, no solamente adentro de una cancha.
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