Adrián Werthein, presidente del Congreso Judío Latinoamericano
Adrián Werthein, presidente del Congreso Judío Latinoamericano.
CJL
El Congreso Judío Latinoamericano se ofrece como un “brazo diplomático de las comunidades judías de la región”.

“El tendido de puentes y la generación de confianza no tienen sustitutos”

Entrevista exclusiva con Adrián Werthein, presidente del Congreso Judío Latinoamericano (CJL). El apoyo a pequeñas comunidades, la lucha contra el terrorismo y la promoción del diálogo interreligioso. Caso AMIA, Venezuela y el aporte para la paz con países árabes.

Ynet Español - Tom Wichter |
Published: 10.10.20 , 13:27
Desde pequeñas congregaciones como la que existe en El Salvador, que cuenta con unos 150 integrantes, hasta comunidades gigantes como la de Argentina que supera las 200 mil personas, el Congreso Judio Latinoamericano (CJL) se ofrece como “el brazo diplomático de las comunidades judías de la región” y ejerce de nexo político judío.
¿Nexo hacia quiénes? ¿Para qué? ¿De qué manera? Adrián Werthein, presidente del CJL, y el director ejecutivo Claudio Epelman conversaron con Ynet Español sobre la necesidad de las comunidades judías de vincularse por fuera de sus marcos y hacia diferentes ámbitos: gobiernos locales, autoridades de otras religiones y toda acción que pueda aportar al diálogo, la paz de las comunidades judías latinas y, en definitiva, a un mundo más agradable de transitar.
“Hay grandes comunidades, pequeñas comunidades, y lo que yo llamo microcomunidades”, define Epelman sobre las diferentes realidades con las que se vincula el CJL, que derivan en experiencias comunitarias judías disímiles en Buenos Aires, La Paz, Quito, Managua o Río de Janeiro. En total, están nucleadas organizaciones judías de 23 países.
Werthein MerkelWerthein Merkel
El Congreso Judío Latinoamericano se ofrece como un “brazo diplomático de las comunidades judías de la región”.
(CJL)
Para las comunidades más pequeñas el CJL ofrece “entidad y una capacidad de interlocución distinta” hacia las autoridades locales, un foro permanente de directores ejecutivos de comunidades judías mundiales y una amplia oferta, que la pandemia potenció, de capacitaciones a través de recursos virtuales.
En las comunidades más pobladas, además de todo lo mencionado, busca ser un actor político activo en situaciones de relevancia regional, como en la causa del atentado a la AMIA en Argentina, o en Venezuela cuando la comunidad judía perdió todo contacto con el gobierno de Hugo Chávez y sintió de cerca la angustia del antisemitismo.
El caso Venezuela
El director de cine Woody Allen popularizó la frase “el humor es tragedia más tiempo” y por eso Werthein hoy se permite recordarlo hasta con una sonrisa. Pero en 2013, cuando el entonces presidente interino venezolano Nicolás Maduro atacó discursivamente al CJL en cadena nacional, muchos judíos venezolanos tal vez pensaron que se vendrían días difíciles.
Sin embargo Epelman, blanco directo de aquel discurso, asegura que aquel episodio fue parte de los “vaivenes” políticos que existen en Caracas, que el entredicho surgió por una declaración suya tergiversada en la prensa local, y que con el tiempo aquella rispidez fue saldada gracias a los canales de diálogo que se establecieron desde el CJL con el gobierno venezolano.
Epelman relata el caso venezolano con una crónica precisa: “En un momento de la presidencia de Hugo Chávez la comunidad judía de Venezuela perdió la posibilidad de interlocución con el gobierno. Esta situación con el tiempo se acentuó, en algún momento Chávez empezó a manifestar diferencias cada vez más profundas con Israel y la comunidad se sintió hostigada porque la retórica de algún sector del chavismo empezó a producir actos de antisemitismo, como pintadas en sinagogas durante manifestaciones. El CJL interviene, también el entonces presidente brasilero Lula Da Silva y la presidenta argentina Fernández de Kirchner interceden ante Chávez, para facilitar el contacto del gobierno con la comunidad. Viajamos a Venezuela, establecimos un primer contacto y se empezó a generar un deshielo en términos de relaciones. El interlocutor de Chávez con la comunidad era el entonces canciller Nicolás Maduro, con quien nos encontramos en distintas oportunidades, como él mismo cuenta en el video.”
(Más allá de algunas rispideces, el CJL destaca la existencia de un canal de diálogo entre la comunidad judía venezolana y el gobierno nacional)
“Con el tiempo hubo altibajos, pero siempre manteniendo un diálogo. El vínculo se generó y no se interrumpió hasta el día de hoy, eso es lo más importante”, agrega y resume los logros comunitarios alcanzados en Venezuela en tres mejoras palpables: “Objetivamente se logró una comunicación perdurable en el tiempo y esta conversación generó una sensación de mayor seguridad en la comunidad judía. Un tercer factor, ya más analizable, es que si bien Venezuela no restableció sus vínculos con el Estado de Israel, sí suavizó algunas de las posiciones que existían al inicio del chavismo”.
Puente entre religiones
“El tendido de puentes personales y la generación de módulos de confianza no tienen sustitutos”, afirma Werthein y su frase aplica para lo expuesto sobre Venezuela, pero también para la misión general del CJL. “Se puede ser una persona muy importante, presidente de una institución relevante y ser el más encumbrado de los dirigentes, pero debe haber capacidad para generar confianza con quienes existen diferencias, esa es la única posibilidad de resolverlas”, añade.
En un continente de mayoría cristiana, el CJL también tracciona acciones conjuntas con la Iglesia y hasta celebró reuniones con el Papa Francisco. “Mientras los líderes de las religiones nos entendamos, más chances tendremos de dejarle un mundo mejor a nuestros hijos y esa es la lógica de todos los esfuerzos que realizamos, buscamos inspirar desde la religión hacia la política”, sostiene Epelman.
Dos ejemplos de este diálogo interreligioso que promueve el CJL son las acciones conjuntas para impulsar acciones que favorezcan las necesidades espirituales en estos tiempos de aislamiento social, y el programa de curas jóvenes que viajan a Israel para participar en un seminario con rabinos. “Se crean vínculos de confianza personal, la posibilidad de viajar y convivir genera magia entre las personas”, afirma el director ejecutivo.
Werthein Epelman Papa FranciscoWerthein Epelman Papa Francisco
Encuentro de Werthein y Epelman con el Papa Francisco.
(CJL)
Además, lejos de las fronteras latinoamericanas, Werthein destaca los reiterados viajes del CJL a países árabes de Medio Oriente, como parte del Congreso Judío Mundial, mucho antes de los acuerdos que alcanzó recientemente Israel con Emiratos Árabes Unidos y Bahrein. “El objetivo fue generar entendimientos y mecanismos que nos ayuden a romper prejuicios, en muchos casos fui la primera oportunidad que tuvieron de conversar con un judío”, cuenta Epelman sobre sus encuentros con autoridades árabes.
“En las gestiones que participé en el CJL buscamos generar esa confianza con personas que tienen pensamientos diferentes al nuestro. Y ese tipo de encuentros en Medio Oriente generan marcos de diálogo, que finalmente crean un entorno que permite acuerdos mucho más importantes como los que alcanzó Israel”, sostiene Werthein.
-¿En qué influye a un judío latinoamericano que Israel normalice relaciones con países árabes?
Werthein: -Genera un desbalance enorme en la región en favor de la paz en Israel y en detrimento de la influencia de Irán, país que promueve el terrorismo en la región.
Epelman: -Festejamos cualquier acuerdo de paz que aporte a un mundo mejor. Ojalá la convivencia que tenemos en Latinoamérica sea capaz de iluminar a otras regiones del mundo, y no que las turbulencias de otros continentes afecte a la relación que existe acá entre diferentes religiones.
Epelman DohaEpelman Doha
Epelman en Doha, año 2016: "Para muchos fui el primer judío con el que conversaron".
(CJL)
Terrorismo en agenda
Por antecedentes y capacidad de daño, posiblemente el terrorismo internacional está a la cabeza de las turbulencias importadas desde otras regiones hacia América latina. En ese sentido, en los últimos meses Argentina, Paraguay, Colombia y Honduras definieron al movimiento Hezbollah como una organización terrorista, una postura que en el CJL consideran “absolutamente natural” y que celebran en función de las acciones que promueven, como un foro que desde 2007 permitió reuniones con cientos de parlamentarios de decenas de países latinoamericanos, cuyo objetivo es “promover legislación contra el terrorismo”.
“Nuestra tarea en relación con la lucha contra el terrorismo es permanente a través de congresos, impresión de documentación, asesoramiento a instituciones judías a través de nuestro comité de seguridad o cursos de formación de dirigentes jóvenes”, enumera Werthein. A la hora de los ejemplos destacan dos proyectos recientes: el curso sobre terrorismo que se dicta en la Universidad de Lomas de Zamora de Argentina y el libro “Justicia Perseguirás”, una recopilación de testimonios de figuras de relevancia mundial como la canciller alemana Angela Merkel, el presidente estadounidense Donald Trump y el presidente israelí Reuven Rivlin.
“Fue un trabajo muy grande recopilar todas estas declaraciones de un gran valor histórico y de dirigentes muy importantes de todo el mundo”, afirmó Werthein sobre el libro que presentó el CJL en 2019, en ocasión del 25° aniversario del atentado a la AMIA, en la sede del poder ejecutivo argentino.
Werthein RivlinWerthein Rivlin
Werthein, el presidente israelí Rivlin y un ejemplar del libro "Justicia Perseguirás".
(CJL)
Horas antes de ese acto el entonces presidente argentino Mauricio Macri firmó el decreto que señalaba a Hezbollah como organización terrorista. “Es la primera vez en 25 años que familiares y sobrevivientes son recibidos aquí, usted fue el único y nos hace sentir con esperanzas”, dijo Werthein en un discurso en el que apoyó explícitamente a Macri de cara a la reelección que debía disputar en las urnas en las semanas posteriores.
Un año después, elecciones y cambio de signo político mediante en el gobierno argentino, para Werthein esa esperanza de justicia disminuyó: “Creo que la intención de las autoridades actuales es que termine el juicio y silenciar la causa, para lo cual deberían desaparecer los reclamos que formulan los familiares y la propia DAIA”, aseguró.
“La causa AMIA tuvo innumerables vaivenes, tanto políticos como judiciales, y no se pudo llegar a conclusiones importantes. Es una herida que permanecerá abierta en la medida de que no aparezcan responsables genuinos, y no perejiles, que sean castigados por la justicia”, completó.
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