Propietarios de pequeñas empresas protestan en Tel Aviv reclamando ayuda del Estado.
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Moti Kimchi
Manifestantes piden la renuncia del primer ministro Benjamín Netanyahu en Jerusalem.

La Knesset aprobó reducir la supervisión parlamentaria de las restricciones contra el coronavirus

El Parlamento ratificó la “Gran Ley del Coronavirus”, que permitiría al gobierno imponer medidas que considere urgentes, como cierres, y los legisladores tendrán oportunidad de revisar las decisiones recién después de 24 horas.

Reuters - Adaptado por Adrián Olstein |
Published: 23.07.20 , 08:17
Los legisladores israelíes facultaron el jueves al gobierno para decidir sobre las restricciones contra el coronavirus con una supervisión parlamentaria limitada, provocando temores de la oposición por la salud democrática del país.
Después del éxito temprano en la represión de la pandemia, el primer ministro Benjamín Netanyahu tuvo que lidiar con sucesivos rebrotes de contagios. Los cierres esporádicos de varios sectores de la economía profundizaron un humor social adverso, provocando manifestaciones diarias.
Manifestantes piden la renuncia del primer ministro Benjamín Netanyahu en Jerusalem. Manifestantes piden la renuncia del primer ministro Benjamín Netanyahu en Jerusalem.
Manifestantes piden la renuncia del primer ministro Benjamín Netanyahu en Jerusalem.
(Alex Kolomoisky)
Por una votación de 48 afirmativos, contra 35 negativos, la Knesset ratificó la “Gran Ley del Coronavirus” que permitiría al gobierno imponer restricciones que considere urgentes, como una nueva y ya advertida cuarentena, con la posibilidad de los legisladores de revisar tales decisiones solo después de 24 horas. Otras medidas contra el coronavirus no consideradas urgentes por el gobierno entrarían en vigencia solo después de una revisión de la Knesset.
El gobierno de Israel sostuvo que la racionalización de su autoridad es necesaria para abordar la crisis. Con una población de 9 millones de personas, el país registra más de 50.000 casos de coronavirus y más de 400 muertes.
“¿Tiene alguna duda de que no podremos detener la propagación del coronavirus sin la capacidad de tomar decisiones rápidas, difíciles y claras como lo hicimos durante la primera ola?”, expresó Amir Ohana, ministro de Seguridad Interna israelí, en diálogo con la radio del Ejército, en referencia al gobierno provisional anterior, que emitió decretos de emergencia.
Comité Judicial de la Knesset aprueba proyecto de ley que autoriza la regulación gubernamental de emergencia sobre coronavirus. Comité Judicial de la Knesset aprueba proyecto de ley que autoriza la regulación gubernamental de emergencia sobre coronavirus.
Comité Judicial de la Knesset aprueba proyecto de ley que autoriza la regulación gubernamental de emergencia sobre coronavirus.
(Prensa de la Knesset)
Pero con Netanyahu perseguido por un juicio por corrupción y con la caída en picada de sus índices de aprobación, algunas figuras de la oposición señalaron la necesidad de que la Knesset mantuviera un fuerte escrutinio sobre él.
Yoel Razvozov, centrista y miembro del parlamento por la oposición, describió la “Gran Ley del Coronavirus” como “fascista y dictatorial”. “Ninguna democracia en el mundo estaría de acuerdo en cancelar su propio parlamento”, expresó el legislador a través de su cuenta de Twitter.
Amir Fuchs, investigador del Instituto de Democracia Israelí, organización no partidista, sostuvo que la transparencia en torno a las políticas sobre coronavirus podrían verse afectadas, ya que los debates del gabinete a menudo fueron confidenciales. “El resultado de esto es una gestión muy pobre de la batalla contra la pandemia, donde el éxito depende en gran medida de la confianza y cooperación del público”, indicó Fuchs.
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