La Municipalidad de Ramat Gan aprobó esta semana un plan que permitirá un servicio de combis por las avenidas principales de la ciudad durante Shabat.
La medida obligó a los miembros del partido político ultraortodoxo, Yahadut Hatorah, a emitir una declaración condenando la decisión y atacando al alcalde Carmel Shama Hacohen: “Está motivado por intereses personales y buscando publicitarse, ensuciando la ciudad de Ramat Gan con la destrucción de valores religiosos y de la santidad de Shabat”, expresaron los integrantes ultraortodoxos de la Kneset Yaakov Litzman y Moshe Gafni.
Además, manifestaron que el alcalde pagará un alto “precio político” por este movimiento, y calificaron la decisión como “vergonzosa”, ya que ignora las “decenas de miles” de residentes de Ramat Gan que observan Shabat.
Las críticas también cayeron sobre Yuli Edelstein, presidente de la Knesset, por brindar a las autoridades de la ciudad el asunto del transporte público durante los fines de semana. “Yahadut Hatorah trabajará con abogados para prevenir la implementación de esta decisión que pretende herir el día sagrado de Shabat y el statu quo”, expresaron sus líderes.
El alcalde Shama Hacohen, por su parte, dijo que no le molesta el hecho de que su decisión lo ubique negativamente ante los ojos del público religioso.