Desinfección en las calles del campo de refugiados de Al Nusairat, Gaza.

Los palestinos ofrecen una perspectiva en medio de la pandemia

Pocos tienen tanta experiencia en bloqueos y cierres como los palesetinos. Aunque, relatan, "uno puede alejarse de los soldados israelíes; pero no es seguro que sea posible alejarse de un virus".

AP |
Published: 27.03.20 , 08:48
Mientras que los países occidentales que están sufriendo la pandemia de coronavirus se enfrentan a colapsos económicos, hospitales sobrecargados, vuelos cancelados y cuarentenas, es tentador pensar que el fin del mundo se acerca.
Pero para muchos alrededor de Cisjordania y Gaza la situación se siente familiar. Los supervivientes de las guerras recientes, regularmente descartados como penosas víctimas de estados fallidos, pueden ofrecernos la sabiduría que aprendieron en situaciones difíciles como éstas.
Desinfección en las calles del campo de refugiados de Al Nusairat, Gaza.  ( Desinfección en las calles del campo de refugiados de Al Nusairat, Gaza.  (
Desinfección en las calles del campo de refugiados de Al Nusairat, Gaza.
(EPA)
Pocos tienen tanta experiencia en bloqueos y cierres como los palestinos.
Durante el violento levantamiento conocido como la segunda intifada, a principios de los 2000 –que resultó en la cientos de violentos ataques terroristas llevados a cabo por militantes palestinos– Israel cerró partes de Judea y Samaria y Gaza por varias semanas seguidas, usando puntos de control y toques de queda con el objetivo de aplastar el levantamiento.
En 2002, Israel impuso un toque de queda de 24 horas al día en Belén por semanas enteras mientras que las tropas batallaban con terroristas palestinos atrincherados en la Iglesia de la Natividad, construida en el sitio reconocido por los cristianos como el lugar de nacimiento de Jesús.
Empleados del municipio palestino rocían desinfectante en la ciudad de Hebrón. Empleados del municipio palestino rocían desinfectante en la ciudad de Hebrón.
Empleados del municipio palestino rocían desinfectante en la ciudad de Hebrón.
(EPA)
Jamal Shihadeh recuerda estar encerrado en su casa por 25 dias hasta que logró escabullirse y escapar a un asentamiento judío cercano para poder trabajar. Termino durmiendo en la fábrica hasta que se levantó el toque de queda.
Ahora está encerrado en casa de nuevo. Israel y la Autoridad Palestina sellaron Belén y están restringiendo fuertemente el movimiento luego de que varios residentes y turistas dieron positivo para coronavirus.
El virus sólo causa síntomas leves en la mayoría de los pacientes, que se recuperan en cuestión de semanas. Pero es altamente contagioso y puede causar enfermedad grave, incluyendo neumonía, particularmente en pacientes de avanzada edad o con enfermedades preexistentes.
“Un brote viral es mucho más grave que una invasion israeli”, dijo Shihadeh. “Uno puede alejarse de los soldados, pero no estoy seguro de que sea posible alejarse de un virus”.
Ahora él, junto a esposa e hijos, que están encerrados en su casa desde el 5 de marzo, viven de una manera parecida a la que vivían en 2002. Miran las noticias y telenovelas árabes, juegan a las cartas y conversan entre sí, mientras esperan que la situación mejore.
Trabajadores desinfectan un campo de refugiados en el centro de la Franja de Gaza. Trabajadores desinfectan un campo de refugiados en el centro de la Franja de Gaza.
Trabajadores desinfectan un campo de refugiados en el centro de la Franja de Gaza.
(EPA)
“El resto de las cosas no importaban”
La Franja de Gaza está bajo bloqueo israeli - egipcio desde 2007, cuando el grupo militante islámico Hamas tomó el poder. La entrada y salida están fuertemente restringidas, y muchos palestinos estuvieron atrapados en sus casas durante días o semanas en las tres guerras que Hamas peleó con Israel.
Durante la guerra de 2008-2009, Mohammed al-Attar despertó con el ruido de tanques, aviones y disparos. Para entonces, una gran parte de su familia extendida se había reunido en la planta baja, con alrededor de 80 personas durmiendo en la sala, la cocina y otras áreas lejos de los muros exteriores y las ventanas.
La familia se había aprovisionado de colchones y bienes básicos, pero tras 5 días levantaron banderas blancas y fueron evacuados a una escuela que había sido transformada en refugio.
“Solo rezabamos para que todo esto pare y poder sobrevivir” dijo. “El resto de las cosas no importaban”.
Gaza sólo ha reportado pocos casos de coronavirus, pero hay miedo de que incluso un pequeño brote pueda sobrecargar su sistema de salud. Sólo hay alrededor de 60 respiradores en un territorio de 2 millones de habitantes, y la mayoría de éstos ya están siendo usados por pacientes con otras enfermedades.
Mucho antes de la pandemia los habitantes de Gaza fueron forzados a adaptarse a una vida diaria difícil. Muchos tienen tan sólo algunas horas de electricidad diarias y la tasa de desempleo es de alrededor de 50%. Casi siempre fue difícil irse, incluso para quienes pueden pagarlo, y ahora las fronteras con Egipto e Israel están cerradas.

Comentarios 0