Sobreviviente del Holocausto, la senadora Liliana Segre preside la sesión de apertura del Senado italiano del parlamento recién elegido.
Sobreviviente del Holocausto, la senadora Liliana Segre preside la sesión de apertura del Senado italiano del parlamento recién elegido.
Associated Press
Sobreviviente del Holocausto, la senadora Liliana Segre preside la sesión de apertura del Senado italiano del parlamento recién elegido.

La paradoja política de Italia: una sobreviviente del Holocausto abrió la sesión del Senado

El discurso de Liliana Segre, senadora de 92 años, abre la serie de sesiones que seguramente culminarán con el partido de ultraderecha Hermanos de Italia en el poder. La senadora destacó el "valor simbólico" que tiene su discurso poco tiempo antes de que se cumplan 100 años de la Marcha sobre Roma que llevó al poder al fascista Benitto Mussolini.

Associated Press - Adaptado por Adrián Olstein |
Published: 13.10.22, 15:59
El pasado fascista de Italia y su futuro gobernado por un partido con orígenes neofascistas llegaron a un punto crítico el jueves cuando una sobreviviente del Holocausto presidió la primera sesión del Parlamento desde las elecciones generales del mes pasado.
Liliana Segre, una senadora vitalicia de 92 años, encabezó la sesión de apertura de la cámara alta, reemplazando a una senadora vitalicia de mayor antigüedad que no pudo asistir.
Su discurso abrió formalmente la serie de eventos que se espera lleven al partido Hermanos de Italia (Fratelli d'Italia), que obtuvo la mayor cantidad de votos en las elecciones del 25 de septiembre y que tiene sus raíces en un movimiento neofascista, a encabezar el primer gobierno de extrema derecha de Italia desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
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Sobreviviente del Holocausto, la senadora Liliana Segre preside la sesión de apertura del Senado italiano del parlamento recién elegido.
Sobreviviente del Holocausto, la senadora Liliana Segre preside la sesión de apertura del Senado italiano del parlamento recién elegido.
Sobreviviente del Holocausto, la senadora Liliana Segre preside la sesión de apertura del Senado italiano del parlamento recién elegido.
(Associated Press)
En declaraciones al Senado, Segre se maravilló del “valor simbólico” de la coincidencia de su papel y el momento histórico que vive Italia. Señaló que su discurso al frente del Senado tiene lugar poco tiempo antes de que Italia conmemore el centenario de la Marcha sobre Roma, que llevó al poder al dictador fascista Benito Mussolini, y mientras la guerra estalla una vez más en Europa con la invasión rusa de Ucrania.
"Aquella misma niña que en 1938 fue obligada por las leyes racistas a dejar su banco vacío en la escuela, se encuentra hoy en el banco más prestigioso, en el Senado”
Senadora Liliana Segre
“Hoy estoy particularmente conmovida por el papel que me reserva el destino”, dijo Segre a la cámara que escuchaba en silencio. “En este mes de octubre, que marca el centenario de la Marcha sobre Roma que inició la dictadura fascista, me corresponde asumir interinamente la presidencia de este templo de la democracia, que es el Senado de la República”, expresó.
Segre fue una de los pocas niñas italianas que sobrevivieron a la deportación a un campo de exterminio nazi, y ha pasado las últimas décadas dando testimonio ante los alumnos de escuelas italianas acerca del Holocausto. Su defensa llevó al presidente Sergio Mattarella a nombrarla senadora vitalicia en 2018 cuando Italia conmemoró el aniversario de la introducción de leyes raciales de la era fascista que discriminaban a los judíos.
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Sobreviviente del Holocausto, senadora Liliana Segre.
Sobreviviente del Holocausto, senadora Liliana Segre.
Sobreviviente del Holocausto, senadora Liliana Segre.
(Associated Press)
En su discurso, Segre entrecortó su voz al recordar que esas leyes prohibían que los niños judíos como ella asistieran a la escuela. “Me es imposible no sentir una especie de vértigo al recordar que aquella misma niña que un día como hoy de 1938, desconsolada y perdida, fue obligada por las leyes racistas a dejar su banco vacío en la escuela primaria. Y que, por algún extraño destino, esa misma chica se encuentra hoy en el banco más prestigioso, en el Senado”.
Sus emotivos comentarios hicieron que los 200 senadores se pusieran de pie entre aplausos, incluida la delegación de los Hermanos de Italia encabezada por Ignazio La Russa. La Russa, quien alguna vez mostró con orgullo su colección de recuerdos de Mussolini, es uno de los posibles candidatos a presidir el Senado que será elegido más tarde en el día.
Los Hermanos de Italia, encabezados por Giorgia Meloni, tienen su origen en el Movimiento Social Italiano, o MSI, que fue fundado en 1946 por ex funcionarios de Mussolini y atrajo a simpatizantes fascistas a sus filas. Siguió siendo un pequeño partido de extrema derecha hasta la década de 1990, cuando se convirtió en Alianza Nacional y trabajó para distanciarse de su pasado neofascista.
Meloni fue miembro de las ramas juveniles del MSI y de la Alianza Nacional y fundó Hermanos de Italia en 2012, manteniendo el símbolo de la llama tricolor del MSI en el logo del partido.
Durante la campaña, en medio de afirmaciones demócratas de que representaba un peligro para la democracia, Meloni insistió en que la derecha italiana había “dejado el fascismo en la historia hace décadas” y había condenado las leyes raciales y la supresión de la democracia.
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Senadores italianos aplauden a sobreviviente del Holocausto, senadora Liliana Segre.
Senadores italianos aplauden a sobreviviente del Holocausto, senadora Liliana Segre.
Senadores italianos aplauden a sobreviviente del Holocausto, senadora Liliana Segre.
(Associated Press)
Segre no se refirió al partido por su nombre en su discurso, pero dijo que los votantes italianos habían expresado su voluntad en las urnas.
“El pueblo ha decidido. Es la esencia de la democracia”, dijo Segre. “La mayoría que se desprende de las boletas tiene derecho a gobernar, y la minoría tiene la obligación igualmente fundamental de estar en la oposición”.
De cara a la próxima legislatura, abogó por un debate civilizado que no degenere en discursos de odio y que respete la Constitución italiana.
Precisó el artículo 3 de la Constitución, que establece que todos los ciudadanos italianos son iguales ante la ley “sin distinción de sexo, raza, idioma, religión, opinión política o condición personal o social”.
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