Motti Shklar
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Marcha Netanyahu

El sionismo religioso es puesto a prueba

Opinión: la unidad inflexible del movimiento detrás de Netanyahu pese a sus imputaciones por corrupción ignora una considerable diferencia entre su visión del Estado judío y la realidad en Israel.

Motti Shklar - Adaptado por Iñaki Landivar |
Updated: 01.12.19 , 15:00
La sección de la Torá de esta semana habla sobre una de las pruebas que Abraham el Patriarca debió atravesar en su viaje. El Señor le hace una grandiosa promesa de convertirse en el padre de muchas naciones y le dice: “Levántate, camina toda la tierra a lo largo y lo ancho, pues yo te la daré”.
Como parte de la primera prueba en su viaje para heredar la tierra, Abraham busca un terreno adecuado para enterrar a su difunta esposa Sara y descubre un abismo entre su visión y su realización. La Biblia nos cuenta la historia de la adquisición del terreno en gran detalle.
Marcha NetanyahuMarcha Netanyahu
Marcha Netanyahu
(Motti Kimchi)
El mensaje es difícil de ignorar. En ningún momento Abraham exige que se le de la tierra debido a una promesa divina, sino que insiste en pagar el terreno en su totalidad. Humildemente acepta la brecha entre el ideal y la realidad.
Este tipo de conducta debería inspirarnos, pero no se refleja en nuestros líderes y especialmente entre los líderes del sionismo religioso, político y rabínico, los cuales hacen silencio durante uno de los tiempos más duros para Israel y adoptan una actitud de “todo o nada”.
Los reportes acerca de que los jefes del sionismo se están uniendo para apoyar a Benjamín Netanyahu y repudiar la decisión del fiscal general Avichai Mandelblit de imputar al primer ministro desatan la pregunta de si hay un intento genuino de reconciliar el ideal y la realidad.
El movimiento nacional-religioso adopta una visión en la que la victoria es superior al diálogo diseñado para conectar los distintos sectores de la sociedad.
Los sionistas religiosos apoyaron en el pasado el convenio Gavison-Medan -una propuesta en torno a la relación entre la religión y el Estado en Israel, la cual apuntaba a mantener el carácter judío del Estado y al mismo tiempo reducir la coerción religiosa.
Avichai MandelblitAvichai Mandelblit
Avichai Mandelblit
(EPA)

Este apoyo surgió de la comprensión de que hay una diferencia considerable entre su visión del Shabat judío y la realidad israelí.
¿Por qué este abordaje no puede ser adoptado en otros asuntos? Es tiempo de tomar una postura clara contra aquellos que llaman a protestar contra el sistema judicial, incluso si la crítica es legítima.
Si nos aferramos lealmente a una persona o un bloque contra viento y marea, las pérdidas serán mayores que las ganancias. Es tiempo de llevar a la sociedad israelí al diálogo, no a juegos de poder.
Cuando el ministro de Educación Rafi Peretz afirmó que la nación de Israel saldrá más fuerte de esta crisis, uno debería esperar que se refiera a un sentimiento similar al del mundo del deporte -cuando fanáticos de equipos rivales se unen para apoyar a su equipo nacional y desear su éxito. En este caso, el fiscal general, la fiscalía estatal y la Policía están todos en nuestro equipo.
First published: 15:00 , 01.12.19
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