Marina Rosenberg
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Una postal de nuestro tiempo: la comunicación y la destrucción de vegetación.

La tecnología israelí puede ayudar en la reconstrucción de la biodiversidad

Opinión. Energías renovables, tecnologías para riego y agricultura, sustitutos de las proteínas animales, todos campos en los que Israel ha adquirido gran desarrollo y puede ser parte de la solución.

Marina Rosenberg, Gideon Behar |
Published: 14.10.20 , 17:39
Según cifras oficiales, un millón de especies de animales y plantas están actualmente en peligro de extinción, incluido el 40% de todos los animales anfibios, el 33% de los corales, el 33% de los mamíferos marinos y alrededor del 10% de los insectos.
Además, tres cuartas partes del medio terrestre y dos tercios del medio marino han sido alterados significativamente por la actividad humana, y grandes áreas del planeta se han convertido en zonas desérticas y han perdido su fertilidad.
Los bosques continúan siendo talados, las poblaciones de peces están disminuyendo, y la contaminación del agua, el aire y la tierra continúan a un ritmo acelerado.
Una postal de nuestro tiempo: la comunicación y la destrucción de vegetación. Una postal de nuestro tiempo: la comunicación y la destrucción de vegetación.
Una postal de nuestro tiempo: la comunicación y la destrucción de vegetación.
(Dima Pechurin en Unsplash)
En resumen, el daño a la biodiversidad, flora y fauna, continúa con tal intensidad que las Naciones Unidas advierten que "la humanidad se encuentra en una encrucijada", y que la continua destrucción de los ecosistemas naturales nos está poniendo en peligro. Esto porque la naturaleza nos brinda elementos esenciales para la vida, como aire limpio, polinización de cultivos agrícolas, alimentos, materias primas y más.
En el contexto de estos datos alarmantes y las graves implicaciones para nuestro futuro, a fines de septiembre se convocó a una Cumbre de la Biodiversidad, para tratar de coordinar un esfuerzo global conjunto para detener el daño medioambiental.
Los expertos de la ONU dicen que el daño aún es reversible, siempre que decidamos tomar una serie de medidas transformadoras, que incluyan detener la destrucción de bosques y tierras y rehabilitarlos, cambiar la agricultura a un modo sostenible, mejorar el uso eficiente del agua, reducir el consumo de alimentos de origen animal, promover un cambio a una dieta basada en plantas, y otras acciones que servirían para prevenir el cambio climático y rehabilitar los sistemas naturales.
En las últimas décadas, la influencia del ser humano sobre el cambio climático es de la misma magnitud que la de la actividad solar.En las últimas décadas, la influencia del ser humano sobre el cambio climático es de la misma magnitud que la de la actividad solar.
En las últimas décadas, la influencia del ser humano sobre el cambio climático es de la misma magnitud que la de la actividad solar.
(Ynet)
Pero obviamente se trata de una tarea titánica, especialmente porque se espera que la población mundial crezca hasta los 10 mil millones de personas para 2050, situación que aumentará las presiones sobre los recursos ya sobreexplotados del planeta.
Por lo mismo, todos deberíamos preguntarnos cómo podemos ayudar a prevenir el desastre inminente y qué cambios podemos hacer a nivel individual, local y nacional para proteger la naturaleza y la biodiversidad.
En este contexto, Israel contribuye enormemente compartiendo experiencias y tecnologías que, por un lado, reducen el alcance de los daños e incluso restauran la biodiversidad, y, por otro lado, abordan las crecientes necesidades mundiales de materias primas, alimentos, agua y energía.
Una planta de tratamiento de agua en el sur de Israel. Una planta de tratamiento de agua en el sur de Israel.
Una planta de tratamiento de agua en el sur de Israel.
(Autoridad del Agua)
Como se sabe, el 90% de las aguas residuales en Israel se purifica, mientras que el 80% de las aguas residuales en todo el mundo se vierten en ríos y océanos, provocando una fuerte contaminación ambiental que daña la flora y la fauna. Gracias a este modelo israelí, es posible utilizar estos recursos para la agricultura, revivir ríos y arroyos secos y evitar el bombeo de agua a gran escala de la naturaleza. Asimismo, la prevención de fugas de agua, la conservación del recurso hídrico, la desalinización y el uso de agua salina en la agricultura están muy avanzados en Israel, permitiendo compatibilizar la conservación de los humedales y el aumento de los cultivos agrícolas.
Otra área en la que Israel hace un aporte es la agricultura, con un modelo que permite aumentar significativamente la producción y, al mismo tiempo, proteger las áreas naturales a gran escala. Se destacan en este ámbito el riego por goteo, la agricultura de precisión, el uso de sistemas de detección remota y otras prácticas utilizadas en Israel para satisfacer las crecientes necesidades alimentarias y a la vez preservar la biodiversidad.
Impresora de carne 3D de MeaTech. Impresora de carne 3D de MeaTech.
Impresora de carne 3D de MeaTech.
(Relaciones Públicas)
Israel también es un pionero a nivel mundial en la producción de sustitutos de proteínas animales, lo que también ayuda a reducir la presión sobre los sistemas naturales, ya que el 70% de la superficie agrícola total del mundo se utiliza para criar ganado para el consumo humano. Si la proteína animal pudiera ser reemplazada por carne cultivada en laboratorio o proteína vegetal de alta calidad, se lograrían rehabilitar grandes extensiones territoriales y el cambio climático podría ralentizarse, sin afectar la seguridad alimentaria de miles de millones de personas.
Obviamente, otro ámbito de gran relevancia en Israel es el de las energías renovables, incluido el desarrollo y la aplicación extensiva de tecnologías como la eficiencia energética, el almacenamiento, el control de energía y más. Todos estos enfoques son importantes y necesarios para la mitigación de la crisis climática.
Israel, que ha estado lidiando con condiciones climáticas extremas durante 72 años, desde su establecimiento, ha desarrollado una amplia gama de tecnologías, capacidades y experiencias que pueden ayudar enormemente al mundo a reducir la pérdida de biodiversidad y avanzar hacia su restauración y renovación.
Paneles solares en Kkibbutz Yotvata Paneles solares en Kkibbutz Yotvata
Paneles solares instalados en un kibutz de Israel.
(Ynet)
Fiel a su política de cooperación internacional para el desarrollo, Israel está muy interesado en compartir su experiencia en estas áreas, ya que la naturaleza no reconoce las fronteras humanas y el problema de la destrucción de la biodiversidad es un problema global que exige la cooperación de todos los países.
Israel está listo para contribuir para que todos podamos seguir viendo a los delfines saltar en el agua, escuchar a las grullas deambulando por el cielo, oler el aroma de las flores silvestres en los campos abiertos y vivir en un mundo mejor y más saludable.
Marina Rosenberg es embajadora de Israel en Chile. GideonBehar es embajador enviado especial para el Cambio Climático y Sustentabilidad.
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