Itamar Eichner
Itamar Eichner.
Ynet
Plataforma de gas Karish en la zona israelí del mar Mediterráneo.

Israel quiere que Líbano tenga su plataforma de gas porque “beneficia a las dos partes”

Análisis. En Jerusalem estiman que el acuerdo por la frontera marítima está cerca. "Si tienen una plataforma, tendremos algo que lastimar si atacan la nuestra”, explicó un funcionario de seguridad. Las amenazas de Hezbollah y la historia de la disputa por una superficie de 860 kilómetros cuadrados.

Itamar Eichner - Adaptado por Tom Wichter |
Published: 03.08.22, 18:50
El Gabinete Político y de Seguridad de Israel se reunió este miércoles para conversar sobre las negociaciones con Líbano para determinar la frontera marítima entre los países, mediadas por el enviado estadounidense Amos Hochstein y que según fuentes involucradas en el tema se aproxima a un acuerdo.
Los ministros que participaron del encuentro informaron que, a pesar de los últimos avances, las disputas no están resueltas. De hecho, Israel aún no ha formulado una propuesta final y ni siquiera existe un borrador. La propuesta israelí es un esquema de principios que en Jerusalem están dispuestos a discutir y aquellos que no, resguardando las necesidades de seguridad y posibilitando una solución creativa para las partes.
Importantes funcionarios israelíes le dijeron a Ynet que el sistema de seguridad israelí considera que un acuerdo con Líbano sería una buena noticia para las dos partes. Para los libaneses porque puede ayudar a estabilizar la economía del país, y también para Israel por razones de seguridad: “Si tienen una plataforma, tendremos algo que lastimar si atacan la nuestra”, explicó una fuente del sistema de seguridad.
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La plataforma de gas Karish.
La plataforma de gas Karish.
Plataforma de gas Karish en la zona israelí del mar Mediterráneo.
(Energean)
Representantes del área de seguridad expresaron su preocupación ante un escenario de falta de acuerdo. Entienden que en pocas semanas comenzará a operar la plataforma de gas Karish, cercana a la zona en disputa, y que si Líbano no logra resultados políticos en esta disputa después de las amenazas de Hezbollah, el grupo terrorista podría quedar preso de sus palabras amenazantes y arrastrar a Israel a una guerra.
Hochstein estuvo esta semana en Líbano e Israel, en lo que parece ser su viaje más significativo desde que comenzó a mediar entre los países. Se espera que el próximo mes vuelva a Medio Oriente. “Sigo siendo optimista sobre el progreso logrado en las últimas semanas y espero regresar para concretar un acuerdo final”, dijo el domingo luego de una reunión con importantes funcionarios libaneses.
Al día siguiente el mediador se reunió con el primer ministro israelí Yair Lapid. Por lo general, Hochstein regresa directamente a Washington después de sus viajes a Beirut, por lo que su paso por Israel es interpretado como una señal de determinación estadounidense por zanjar este conflicto. La Casa Blanca busca un acuerdo para fortalecer a los sectores moderados del gobierno libanés y para debilitar a Hezbollah.
Hochstein estuvo esta semana en Líbano e Israel, en lo que parece ser su viaje más significativo desde que comenzó a mediar entre los países. Se espera que el próximo mes vuelva a Medio Oriente.
La disputa territorial marítima entre los países abarca una superficie triangular de 860 kilómetros cuadrados, equivalente a menos del 2% del área total de las aguas económicas israelíes y el 3% de las libanesas. En 2018 los dos países comenzaron a realizar perforaciones en busca de recursos energéticos y durante estos años fracasaron las negociaciones por la frontera marítima.
La primera ronda de negociaciones terminó en noviembre de 2020 por el endurecimiento de las posiciones libanesas. En Israel estiman que Beirut demoró un acuerdo para esperar un cambio en la administración estadounidense, bajo la premisa de que el ingreso de Joe Biden traería una realidad más equilibrada y menos sesgada hacia el lado israelí.
Las negociaciones se reanudaron en mayo del año pasado, pero rápidamente se detuvieron cuando estalló la escalada militar Guardián de los Muros en la Franja de Gaza. En agosto de ese año Hassan Nasrallah, secretario general de Hezbollah, afirmó que existen “empresas iraníes con la capacidad y coraje para extraer petróleo y gas, y no le temen a las bombas israelíes”.
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Amos Hochstein con el entonces vicepresidente Joe Biden en 2015.
Amos Hochstein con el entonces vicepresidente Joe Biden en 2015.
Amos Hochstein con el entonces vicepresidente Joe Biden en 2015.
(AP)
A principios de 2022 se reanudaron las conversaciones entre los países. En junio Israel instaló la plataforma de exploración Karish en una zona cercana al área en disputa y estableció una zona de navegación prohibida en un radio de 1.500 metros alrededor de la plataforma. Importantes funcionarios del gobierno libanés interpretaron esta instalación como “una provocación hostil que retrasa las negociaciones”.
A principios de julio las FDI interceptaron tres aviones no tripulados que volaron desde el Líbano, lanzados por Hezbollah, hacia aguas israelíes del Mediterráneo cercanas a la plataforma Karish. Benny Gantz, ministro de Defensa, respondió ante la amenaza que “el Estado de Israel está preparado para proteger su infraestructura” y acusó al grupo libanés de “sabotear la posibilidad de que Líbano llegue a un acuerdo sobre la frontera marítima que es esencial para su economía nacional”.
La última amenaza de Nasrallah se produjo el miércoles pasado: “Todos los yacimientos de gas están bajo amenaza, no solo Karish. No hay un solo objetivo israelí en mar o tierra que los misiles de precisión de Hezbollah no puedan alcanzar”, declaró el líder terrorista. El secretario general de Hezbollah advirtió que “será un problema si la extracción de gas comienza en septiembre”, en referencia a las exploraciones israelíes que están previstas para el último trimestre del año.
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