Felipe Colombo
Felipe fue una de las estrellas más conocidas en Israel.
Santiago Turienzo
"Rebelde Way" fue un éxito en todos los países de Latinoamérica y también en Israel.

Felipe Colombo: "Me encantaría trabajar en Israel"

Casi 20 años después de convertirse en una gran estrella gracias a Rebelde Way, el actor extraña el cariño que recibió del público israelí: "Me escriben en Instagram en hebreo, pero yo no entiendo".

Ran Boker - Adaptado por Beatriz Oberlander |
Published: 20.01.20 , 15:37
A principios de la década del 2000, Felipe Colombo era una de las estrellas más grandes y más conocidas en Israel. El actor, nacido en México, protagonizaba entonces la serie televisiva argentina "Rebelde Way", que enloqueció a todo el Estado judío. En Tel Aviv se vendieron más de 200.000 entradas para sus espectáculos, y los admiradores esperaban histéricos en las puertas de los hoteles para poder ver a los actores.
Desde que se dejó de emitir el programa, en el año 2003, la fama de Colombo en Israel comenzó a apagarse lentamente. Pero hace algunas semanas, un tweet de su autoría despertó los recuerdos de sus admiradores: "Un día eres joven y llenas salas en Israel, y al día siguiente vas a ver si Netflix paga regalías por repeticiones".
“Fue una broma”, señaló Colombo a Ynet. “Quise decir que los tiempos cambian. Hace veinte años actué en una telenovela, que ahora es la serie más popular de Netflix en español”.
Rebelde WayRebelde Way
"Rebelde Way" fue un éxito en todos los países de Latinoamérica y también en Israel.
–Hablando de Netflix, ¿recibes derechos de actor o no?
–No. De Netflix no. Tenemos derechos de actor en Argentina de series que se emiten por televisión, pero no en el caso de Netflix ni de otros sitios de streaming. Es un poco complicado, y está relacionado con la burocracia y con otras cosas.
–¿Te molesta?
–No. De verdad que fue una broma. Conozco las reglas del juego. Ahora mismo me alegro de que "Rebelde Way" vuelva a interesar y que todos la estén viendo otra vez.
–¿El éxito de la serie televisiva en Netflix te hace pensar en la posibilidad de volver a hacer algo juntos?
–No, no.
–Así destrozas el corazón a las admiradoras… ¿Entonces, Rebelde Way no volverá?
–Nosotros, los actores, todavía nos vemos de vez en cuando y nos seguimos queriendo, pero no creo que alguien haya pensado en que volvamos a hacer algo juntos. Al menos no ahora. No hablamos de eso, sólo disfrutamos del hecho de que algo que hicimos hace muchos años vuelva a tener éxito.
El “romance” con el público israelí había comenzado ya en el año 1999 con la serie de televisión "Chiquititas", en el marco de la cual visitó Israel por primera vez junto con Camila Bordonaba para lo que fue solamente un avance de la gran locura que vendría después. Luego de participar en una telenovela destinada a los más pequeños, Colombo “pasó de clase” junto con los actores a los que conoció en el rodaje de dicha telenovela, y protagonizó "Rebelde Way," una serie que cuenta lo que ocurre en un colegio internado de niños ricos y que contiene un montón de historias de adolescentes y su proceso de maduración.
Rebelde WayRebelde Way
Benjamín Rojas, Luisana Lopilato, Camila Bordonaba y Felipe Colombo.
Colombo interpretaba a Manuel Aguirre, un joven mexicano que viajó a Argentina para vengarse de un rico hombre de negocios que, presuntamente, había matado a su padre. Manuel consiguió que lo aceptaran en el internado con la ayuda de una beca, y tenía planes de establecer una relación con su hija, Mía Colucci, interpretada por la actriz Luisana Lopilato. Pero las cosas se dieron de otra manera, y ambos se convirtieron en pareja (también en la vida real) e incluso, junto con los personajes de Bordonaba (Marizza) y de Benjamín Rojas (Pablo), formaron una banda de música, a la que dieron el nombre de Erreway, que tuvo un gran éxito tanto en la pantalla como en los escenarios del mundo.
Las canciones se convirtieron en grandes éxitos, tanto en la Argentina como en el resto de América latina, e incluso en Israel. Los productores se dieron cuenta del potencial que había allí, y organizaron una gira. Dos días antes de aterrizar en Israel, graves problemas de seguridad en aquel entonces hicieron que la banda pensara en cancelar esas presentaciones, lo que estuvo a punto de desilusionar a cientos de miles de jóvenes que los esperaban ansiosos.
“Teníamos miedo”, recuerda Colombo. “No sabíamos lo que pasaba. En las noticias te cuentan cosas completamente diferentes de la realidad. No te dicen que está todo bien. Te cuentan que hay bombas, que hay una guerra… y por eso tuvimos miedo. Pero cuando llegamos, los miedos desaparecieron. Aunque no sabíamos cuál era la verdadera situación en Tel Aviv, vimos todas las cosas que ofrece Israel: la gente, el enorme cariño que recibimos. Luego, la segunda vez que vinimos ya no nos preocupamos; algunos de nosotros incluso nos acordábamos de muchas cosas, y todo nos resultaba conocido”.
Felipe ColomboFelipe Colombo
Felipe Colombo junto a fans en Israel
(Chen Mika)
–¿Qué es lo que más recuerdas de Israel?
–Todo. El cariño, las actuaciones, lo que sentimos. El equipo que teníamos. Los amigos que hicimos muy rápidamente. Todo fue tan intenso e increíble. Recuerdo que nosotros, los actores y los productores, todos los que trabajábamos en el proyecto, nos descubrimos unos a otros no sólo como amigos o hermanos: éramos una gran familia que viajaba por el mundo, y vivía algo así como un sueño. Incluso recuerdo la primera vez que vinimos a Israel, con Camila, y que alguien nos invitó. Creo que fue Yair (Dori, uno de los productores de Rebelde Way.).
Israel nos emocionó mucho porque estaba muy lejos de nuestra casa, y pese a eso descubrimos el lenguaje universal: las necesidades de los jóvenes, la música y el amor. No me gusta decir que un país es mejor que otro porque en todos hay muy buenas personas, y estoy agradecido por todo lo que me sucedió en cada uno de los lugares en los que estuvimos con la serie. Fue realmente extraordinario; desde la primera hasta la última vez. Fue increíble experimentar todo eso junto con mis amigos como parte del mismo equipo, conocer su gente, su cultura…
–¿Y la comida?
–Claro. El humus con pita. Y un tipo de pimiento rojo muy picante, cuyo nombre no recuerdo. Pero otra vez que viajé a Israel con mi madre, para promocionar nuestra película, viajamos de Haifa a Tel Aviv, y cuando volvíamos, el guardaespaldas que me pusieron empezó a hablar de la comida de su madre, que vive en un kibutz, y la llamó, y fuimos a su casa. La madre preparó una gran comida, casi para un regimiento, y estaba deliciosa, casera. También recuerdo las aceitunas, tan grandes y sabrosas. Fue increíble.
Felipe ColomboFelipe Colombo
"Todavía nos vemos de vez en cuando, y nos seguimos queriendo"
(Chen Mika)
–¿Todavía sigues de cerca lo que ocurre en Israel?
–Sí, a veces
–¿Y qué piensas?
–No tengo una opinión porque la verdad es que no conozco las cuestiones básicas. Pienso que es muy difícil hacerse una idea porque hay que conocer a fondo cuál es la situación de verdad, y para eso hace falta estar allí y ver qué es lo que ocurre en el terreno. Yo no me fío de las noticias.
–¿Qué mensaje quisieras transmitirle a los habitantes del sur de Israel, algunos de los cuales seguramente te admiraban de niños, y últimamente les caen andanadas de cohetes?
–Nadie de afuera puede entender de verdad lo que ocurre en Israel, o en otros lugares del mundo. Pero nadie debería vivir situaciones como las que viven los niños allí. Y no hay motivo para que nadie considere a otro ser humano como enemigo: ni en lo político ni en lo religioso. Hay que encontrar la forma de solucionarlo porque, de lo contrario, la violencia no hará más que intensificarse. Da la impresión de que el nivel de violencia se volverá insoportable, y eso es terrible. Lo único que se transmite a través del odio y la guerra es odio y guerra. Nunca he visto que saliera algo positivo de eso. Por eso pienso que, por sobre todas las cosas, tenemos que buscar el lado humano del otro para salvar a niños y jóvenes. Habría que saber cómo hacerlo para que podamos sobrevivir y darnos a nosotros mismos la posibilidad de volver a ser personas que se quieren a sí mismas, y en consecuencia son capaces de querer al otro, incluso en los momentos más difíciles. Pero la realidad es que éstos son tiempos difíciles y tenebrosos para la gente de todo el mundo. Hay que buscar lo que le hace bien a uno, sentirse mejor, incluso en esas situaciones por medio de la música, los amigos, el amor, la sanación personal.
(Agotaron todas las entradas de sus espectáculos en Tel Aviv)
–¿Admiradores de Israel todavía se ponen en contacto contigo?
–Sí, a veces. En Twitter es más fácil comunicarse, y en Instagram me resulta difícil ver todos los mensajes. A veces veo que me escriben en hebreo, pero yo no lo entiendo. Aunque sé algunas palabras, todavía no estoy en condiciones de leer en ese idioma. Sólo reconozco las letras de derecha a izquierda. Así que quiero decirles a todos los admiradores de Israel que les agradezco mucho que se pongan en contacto conmigo, aunque no entiendo lo que me escriben. Espero que sean cosas buenas.
–Luego de que publiquemos la entrevista contigo, tal vez te hagan ofertas de trabajo en Israel. ¿Estarías dispuesto?
–¡Sí, siempre! Me encantaría trabajar en Israel. Realmente lo extraño, y me encantaría volver. Creo que hace casi 17 años que no voy.
“Piensan que no tengo bastante trabajo porque no hago televisión”
Colombo ya no es un niño. Está casado desde hace 12 años con su esposa Cecilia, y tienen una hija: Aurora, de 10 años. “De momento no quiero tener más hijos”, señala Colombo abiertamente. "Ahora mismo estoy bien con una sola”, comenta riendo. Fuera de la reposición de "Rebelde Way" en Netflix, Colombo actúa en teatro en Buenos Aires, e incluso trabajó como locutor de radio durante cuatro años.
Felipe ColomboFelipe Colombo
Felipe Colombo junto a su mujer y su hija de 10 años
(@felipecolombook)
–Después de ese mensaje en Twitter, se comenzó a rumorear que no tenías mucho trabajo y que tu situación económica no era muy buena.
–Tal vez lo parecía porque no hago televisión. El año pasado actué en cuatro obras de teatro, y cuando uno trabaja sobre un escenario la gente tiene que salir de su casa para verte en lugar de quedarse sentado frente el televisor. Así que, dado que no me ven en la pantalla, piensan que no tengo mucho trabajo. Pero gracias a Dios, trabajo en muchas cosas. Y me gusta hacer teatro.
–Si Rebelde Way se hubiera hecho en Hollywood serías rico, ¿no?
–Es cierto. Pero no fue en Hollywood. Estamos en Argentina, y aquí vivimos y actuamos. Si me pusiera a pensar "si hubiera sido en Holywood…" sería en vano: ésa no es mi vida real. En la vida real hicimos un producto muy bueno aquí, en Argentina. Los productores trabajaron duro para que fuera un éxito. Y fueron ellos quienes corrieron el riesgo al poner el dinero. Tal vez ellos se hicieron ricos. Pero la serie fue un éxito en todo el mundo, y sigue siéndolo, y eso me alegra mucho. Me pagaron por el trabajo, y fue una suma realmente buena para un joven.
–¿Sólo teniendo en cuenta que eras joven? Eras una gran estrella.
–Sí. Creo que me pagaron muy bien. Tal vez otros hicieron mejores negocios que yo, pero no lo sé.
Aunque indicó que no se prevé que a corto plazo los mismos actores de "Rebelde Way" vuelvan a hacer algo juntos, Colombo sigue teniendo buenas relaciones con las demás estrellas de la serie televisiva. Hace algún tiempo habló de Camila, y señaló que, pese a los rumores, ella no tiene adicciones: "Vive en el sur, en las montañas", cuenta Colombo sobre la nueva vida de su compañera. "Tiene una vida muy tranquila, se levanta por la mañana y va al río a recoger agua. Luego, si quiere, se va a pasear a algún lado, ésa es la forma de vida que ella eligió, le resulta muy agradable y está muy contenta".
–¿Ya no actúa?
–No, ahora mismo no. Pienso que tiene otras cosas. Es muy especial. Hace lo que quiere, y todo con amor y pasión. Ahora está muy en contacto con la naturaleza, y eso le encanta. Creo que ella se siente más real y verdadera allí, y es muy feliz.
Felipe ColomboFelipe Colombo
Felipe Colombo estuvo junto a Camila Bordonaba poco tiempo atrás
(@felipecolombook)
A Colombo le resulta difícil mantener contacto con Luisana Lopilato, sobre todo porque ella ahora vive en Canadá con su esposo, el admirado músico Michael Buble, y sus tres hijos. Pero, como es de suponer, recuerda muy bien el romance que tuvieron durante el rodaje de la serie, y las dificultades que hubo. “La relación con Luisana hizo que el trabajo fuera algo maravilloso. Estuvimos juntos dos años, fue justo al principio. Se podría pensar que es difícil trabajar con la pareja en el mismo estudio de rodaje, cuando hay sentimientos de por medio, pero en realidad lo difícil fueron otras cosas, no la pareja. Lo difícil es afrontar un nivel tan intenso de trabajo: tienes que ensayar, viajar, filmar la serie, saberte el guión, fue duro".
La mejor relación que le quedó a Colombo de la serie es con el otro protagonista masculino: Benjamín Rojas. Los dos llegaron a crear un grupo musical llamado Rocco, que no pasó la prueba del tiempo. Benjamín “es como mi hermano”, precisa Colombo orgulloso. “Puedo hablar con él todos los días o todas las semanas, o no hablar con él durante un mes. Y cuando uno de nosotros se pone en contacto con el otro, la conversación enseguida fluye. El día de mi cumpleaños, mi esposa organizó una fiesta sin que yo supiera, y una de las sorpresas fue que viniera Benjamín”.
–¿Por qué no sobrevivió la banda de música?
–Es difícil adaptarte a un horario, a todos los conciertos y a los ensayos, sobre todo porque tengo una familia, y Benjamín tiene una hija. Y también tenemos horarios de trabajo diferentes. Lo intentamos durante un tiempo, y fue muy difícil. Pero estamos siempre en contacto, y siempre con música en la cabeza, en el corazón y en las manos. Así que tal vez algún día lo podamos cristalizar.
A lo largo de la entrevista, Colombo reitera una y otra vez su amor por Israel, y para terminar quiso agradecer a los israelíes. “Siempre me hace feliz hablar con la prensa israelí y con la gente de allí, y agradecerles todo el cariño. Siempre estaré agradecido por ello. Fue extraordinario para nosotros. Todo ese cariño, y toda esa energía… Siempre que tenga la oportunidad de agradecer a Israel, de responder a algunas preguntas sobre mi vida o sobre lo que sea, lo haré porque me encanta. Transmite mis saludos a todos los israelíes. Y deseo que acaben la guerra y todo lo malo, espero que algún día eso ya no suceda. Todos tenemos derecho a que las cosas cambien. Hay mucha gente talentosa y querida que no se merece vivir de esa manera, en esas condiciones”.


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