El profesor Yair Ein-Eli, decano de la Facultad de Ciencia e Ingeniería de Materiales del Technion.
El profesor Yair Ein-Eli, decano de la Facultad de Ciencia e Ingeniería de Materiales del Technion.
Gentileza
El profesor Yair Ein-Eli, decano de la Facultad de Ciencia e Ingeniería de Materiales del Technion.

Ahora, las máscaras N95 se pueden reutilizar

Una tecnología creada en Israel puede "recargar" un barbijo desechable y eliminar el coronavirus a través de una fuente de calor incorporada.

es.israel21c.org |
Published: 16.06.20 , 15:55
La mayoría de las máscaras que se utilizan para que las personas no se contagien de coronavirus son desechables. Entre ellas, las quirúrgicas azules simples y las máscaras con filtro N95 de un valor más elevado, según lo revela un artículo publicado en el sitio es.israelc21.org.
El profesor Yair Ein-Eli, decano de la Facultad de Ciencia e Ingeniería de Materiales del Technion de Israel, desarrolló una tecnología que puede "recargar" una máscara desechable para que pueda volver a usarse de forma indefinida.
La idea está inspirada en la experiencia del científico en el campo de la tecnología de baterías. Ein-Eli pensó en la forma de insertar en la máscara un elemento calefactor compuesto de fibras de carbono que al calentarse y llegar a 65/70 grados centígrados pudiera destruir cualquier virus o bacteria que hubiese frenado.
El profesor Yair Ein-Eli, decano de la Facultad de Ciencia e Ingeniería de Materiales del Technion. El profesor Yair Ein-Eli, decano de la Facultad de Ciencia e Ingeniería de Materiales del Technion.
El profesor Yair Ein-Eli, decano de la Facultad de Ciencia e Ingeniería de Materiales del Technion.
(Gentileza)
Pero poner una batería dentro de las máscaras hubiera sido algo caro e incómodo que no permitiría el uso correcto de la protección facial. Así fue Ein-Eli creó una solución –aún pendiente de patente– que conecta las fibras de carbono a cualquier cable USB de baja corriente o a un cargador de teléfono.
Ein-Eli estima que su sistema de limpieza de las máscaras aumentará el precio de estas en menos de 4 shekels (unos 0, 90 centavos de dólar). De acuerdo con apreciaciones del especialista, el proceso de desinfección debería tomar menos de 30 minutos.
El momento para aplicar este desarrollo es el adecuado. Una encuesta realizada por el Washington Post mostró que dos tercios de los trabajadores de la salud en Estados Unidos afirmaron que todavía hay escasez de mascarillas faciales que filtren la mayoría de las partículas en el aire tal como lo hace la N95.
Prototipo de la máscara que se autodesinfecta. Prototipo de la máscara que se autodesinfecta.
Prototipo de la máscara que se autodesinfecta.
(Gentileza Oficina del Portavoz de Technion)
Además, si el COVID-19 sigue aumentando o surgen rebrotes, esos trabajadores necesitarán unos 3.500 millones de máscaras, que es algo así como 100 veces más que la cantidad de tapabocas fácilmente disponibles.
Si bien las máscaras de algodón –muy usadas por la gente– podrían limpiarse con la tecnología de Ein-Eli, éstas no filtran de manera efectiva las partículas de coronavirus y no se usan en entornos hospitalarios.
Por otra parte, si las máscaras N95 se vuelven reutilizables, esto podría mitigar la escasez y hacer que más de esas máscaras se encuentren disponibles para que las personas puedan comprarlas.
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