Incidentes en el Monte del Templo el día después de la visita de Ariel Sharon.
Incidentes en el Monte del Templo el día después de la visita de Ariel Sharon.
Ata Awisat
Ariel Sharon en el Monte del Templo.

Los 20 minutos que cambiaron al Medio Oriente

Los funcionarios de seguridad no alertaron a Ariel Sharon con anticipación, y el primer ministro Barak se negó a advertirle por cuestiones políticas, por lo que la llegada del líder de la oposición al Monte del Templo hace 20 años exacerbó los ánimos en el Medio Oriente. La gente que se encontraba allí, a ambos lados de la barricada, y los funcionarios que sabían lo que sucedería y advirtieron sobre las consecuencias de la visita al sitio sagrado, recuerdan el acontecimiento que para algunos provocó la Segunda Intifada.

Attila Shomfalvi - Adaptado por Leandro Fleischer |
Published: 08.10.20 , 14:47
En un evento casual ocurrido hace años, el jefe de gabinete Yair Yitzhak se acercó al primer ministro Ariel Sharon y le hizo una pregunta delicada. "Señor primer ministro, si hubiéramos acudido a usted con información de inteligencia antes de que subiera al Monte del Templo y le hubiéramos dicho 'posponga la visita', ¿qué habría respondido?". Según Yitzhaki, Sharon no dudó y expresó: "Habría pospuesto la visita".
Pero en septiembre de 2000, ninguna fuente de seguridad oficial se puso en contacto con el líder de la oposición y presidente del Likud, y en la víspera de Rosh Hashaná de 5771, ascendió al Monte del Templo con otros parlamentarios. Tras este episodio, estalló la Segunda Intifada. 20 años después nos reunimos con las personas que se encontraban a ambos lados del sitio sagrado, y con los funcionarios que sabían en tiempo real cuáles eran las consecuencias y advirtieron sobre las mismas, pero no recibieron respuesta.
Ariel Sharon en el Monte del Templo.Ariel Sharon en el Monte del Templo.
Ariel Sharon en el Monte del Templo.
(Gali Tibbon)
“Expresar la voluntad del pueblo”
Eran los días posteriores al rotundo fracaso de las intensas negociaciones de Camp David bajo los auspicios del presidente estadounidense Bill Clinton. El primer ministro Ehud Barak regresó de Estados Unidos con un estado de ánimo lúgubre e informó al público israelí que los días del socio palestino habían terminado y que a Yasser Arafat se le había caído la máscara.
Sin embargo, en el Medio Oriente, las declaraciones y las acciones van por caminos separados, por lo que Barak continuó enviando a sus representantes a reuniones con los allegados de Arafat en un intento de reiniciar el proceso de paz, a pesar del colapso político en la Knesset. Pero una y otra vez, Arafat engañó a los israelíes, desperdició el tiempo y se negó a tomar decisiones dramáticas que permitieran cualquier avance.
"Barak estaba dispuesto a entregar el Monte del Templo y la Ciudad Vieja", manifiesta Gilad Sharon (hijo de Ariel Sharon) sobre los motivos que llevaron a la decisión de ascender al Monte del Templo. "El público estaba en contra. Mi padre había subido varias veces con anterioridad, pero en este caso lo hizo para expresar el deseo del pueblo de conservar el Monte del Templo", añade.
Ehud Barak y Yasser Arafat. "Él estaba dispuesto a entregar el Monte del Templo y la Ciudad Vieja de Jerusalem".Ehud Barak y Yasser Arafat. "Él estaba dispuesto a entregar el Monte del Templo y la Ciudad Vieja de Jerusalem".
Ehud Barak y Yasser Arafat. "Él estaba dispuesto a entregar el Monte del Templo y la Ciudad Vieja de Jerusalem".
(Moshe Milner)
Sharon afirma, además, que "Barak transmitió debilidad, estaba dispuesto a negociar a pesar del terrorismo. Está claro que cuando eres el líder de la oposición todo lo que haces es político. Era muy importante que el primer ministro supiera que no podía hacer lo que quería".
El debate en lo del primer ministro
La cuestión de si permitir que Sharon ascendiera al Monte del Templo fue discutida con el primer ministro Barak. "Mi opinión era que en esa situación, tanto por las circunstancias como por los informes de inteligencia que habíamos recibido, sería muy imprudente permitir incluso esta chispa, ya que no sabíamos qué encendería", señala el abogado Gilad Sher, quien era el jefe de la oficina de Barak y el representante del primer ministro en las negociaciones con los palestinos.
“Sabíamos que aunque Arafat avanzara en un acuerdo para alcanzar una normalización permanente, iniciaría algún tipo de levantamiento violento, pero sabría cómo controlar las llamas", expresa Sher. "No sabíamos cuándo sucedería ni qué nivel alcanzaría, pero se esperaba, y a eso se referían las evaluaciones de inteligencia", agrega.
Evaluación de la situación del Distrito de Jerusalem. "Si se lleva a cabo la visita, habrá heridos".Evaluación de la situación del Distrito de Jerusalem. "Si se lleva a cabo la visita, habrá heridos".
Evaluación de la situación del Distrito de Jerusalem. "Si se lleva a cabo la visita, habrá heridos".
Evaluación de la situación del distrito de Jerusalem. "Si el hecho se produce, habrá bajas en el Monte del Templo”
La policía también pensó que la visita debía evitarse, o al menos posponerse. "Nos opusimos a la visita, lo escribimos y dijimos que llevaría a hechos de violencia en Jerusalem y sus alrededores. Estaba claro que no terminaría en un incidente esporádico o local", cuenta el jefe de personal retirado Yair Yitzhaki, que entonces era jefe de la Policía del Distrito de Jerusalem.
"Antes de debatirlo en lo del primer ministro, Shlomo Ben-Ami, el ministro de Seguridad Pública, me dijo que había hablado con Jibril Rajoub (jefe de las Fuerzas palestinas de Seguridad Preventiva), quien le manifestó: 'Si no entra a las mezquitas, no pasará nada'", recuerda Yitzhaki. "Le dije al ministro Ben Ami: 'Jibril no puede controlar a las masas que están allí'", agrega.
"Informes sobre funcionarios de la Autoridad Palestina que planean permanecer en el Monte del Templo y frustrar la visita"."Informes sobre funcionarios de la Autoridad Palestina que planean permanecer en el Monte del Templo y frustrar la visita".
"Informes sobre funcionarios de la Autoridad Palestina que planean permanecer en el Monte del Templo y frustrar la visita".
"Informes sobre funcionarios de la Autoridad Palestina que permanecerán en el Monte del Templo para intentar frustrar la visita"
En las horas previas al ascenso al Monte del Templo, Yitzhaki le sugirió a Barak que le hablara a Sharon. "El primer ministro me preguntó medio cínicamente y medio en serio qué recomendaba hacer. Le dije que 'obviamente, como jefe de gobierno no puede decirle al líder de la oposición que no suba al Monte del Templo, le sugiero que me envíe a mí o a otro funcionario de seguridad para pedir que se posponga el asunto'”, relata.
Pero Barak rechazó la propuesta de Yitzhaki, así como otras similares de otros funcionarios, al parecer por temor a que la no aprobación del ascenso al Monte del Templo fuera percibido como una debilidad política.
"Había temores y algunos pensábamos que era una visita innecesaria", explica Sher, "pero todos los contactos políticos llevados a cabo para posponer la visita no dieron frutos. Insistieron en realizarla en esa fecha para que coincidiera con Rosh Hashaná.
Una película de terror y mucho temor
El ex ministro Ayoub Kara, entonces miembro del Likud, estuvo cerca del líder del partido, Sharon, en la visita al Monte del Templo: "Sharon quería examinar objetiva y honestamente si la muy dolorosa concesión que Barak quería hacer en el Monte del Templo se justificaba. Cuando celebramos las reuniones para subir al Monte del Templo, fuimos algo ingenuos. Dijimos: ‘Ahmad Tibi (político árabe-israelí) vendrá, se volverá loco y todo habrá terminado’”, comenta.
Kara no olvida la visita al Monte del Templo. "Fue un día loco, aterrador y difícil. Es imposible describir cuánto odio había contra nosotros cuando llegamos allí. Duró poco tiempo, pero fue una película de terror, sentí mucho miedo", recuerda.
Ariel Sharon, después de la visita al Monte del Templo.Ariel Sharon, después de la visita al Monte del Templo.
Ariel Sharon, después de la visita al Monte del Templo.
(AP)
Los que esperaron a Sharon y contribuyeron bastante a exacerbar los ánimos fueron los miembros árabes de la Knesset, que se hicieron presentes en el Monte del Templo para enfrentar a Sharon y provocar disturbios mediáticos y políticos. "Dijimos públicamente que sería jugar con fuego. El objetivo declarado de Sharon era encender las llamas", dice Ahmad Tibi, que estaba entre los parlamentarios árabes que esperaban a Sharon.
"Al-Aqsa es una mezquita de los musulmanes, ¿es esto una visita? Antes de la Intifada se podía visitar, había una entrada para turistas, pero no es una atracción turística, fue una provocación de un ocupante", agrega Tibi. "El objetivo de Sharon era decir que nuestra mezquita era suya. Tocó los nervios más sensibles y dolió. La visita fue una declaración extremista anti-musulmana y anti-palestina. No debería haber entrado allí con un tanque”, manifiesta.
La mañana siguiente a la visita al Monte del Templo
La tensa visita al Monte del Templo duró un total de unos veinte minutos, no mucho, pero lo suficiente para encender Jerusalem, Judea y Samaria y todo Israel.
Si la visita fue el fósforo que encendió las brasas de la Segunda Intifada y la violencia que se encontraba bajo la superficie, entonces el día siguiente a la visita se convirtió en el combustible que las encendería durante años.
"La visita del jueves finalizó con éxito, con algunas piedras pero sin enfrentamientos", relata Yitzhaki. "Afirmé entonces que la posibilidad de que el viernes transcurriera en calma era nula. El Shin Bet (servicio de seguridad interior) indicó que no había información de inteligencia sobre el viernes. Sostuve que aunque no había información, las tensiones continuaban. El hecho de que no hubieran podido evitar la visita al Monte del Templo significaba que habría disturbios al día siguiente".
Incidentes en el Monte del Templo el día después de la visita de Ariel Sharon.Incidentes en el Monte del Templo el día después de la visita de Ariel Sharon.
Incidentes en el Monte del Templo el día después de la visita de Ariel Sharon.
(Ata Awisat)
Ese mismo viernes, el Monte del Templo se convirtió en un verdadero campo de batalla. La policía y las fuerzas de seguridad se vieron obligadas a usar mucha fuerza para tratar de dispersar las violentas manifestaciones que estallaron después de las oraciones del viernes, y el número de víctimas comenzó a aumentar.
Pero no todos están de acuerdo con la afirmación de que la visita al Monte del Templo generó la Segunda Intifada. "Esta puede ser la excusa de los palestinos, pero sabemos que todo estaba preparado con antelación", afirma Gilad Sharon. "Los palestinos prepararon arsenales de armas. En esos años, los perpetradores de la mayor parte de la violencia eran las fuerzas de seguridad palestinas, y eso es lo que intentaron hacer en este caso: cometer actos de terrorismo, sembrar la anarquía y tomar el control. Este es su patrón de acción”, asevera.
¿Se podría haber evitado la visita?
Unos años después de esa famosa visita, Yitzhaki, ya retirado, se reunió con Ariel Sharon, entonces primer ministro, y le dijo: “señor primer ministro, si antes de subir al Monte del Templo le hubiéramos traído información de inteligencia y le hubiéramos pedido que pospusiera la visita, ¿qué habría dicho?”.
Según Yitzhaki, Sharon no dudó y respondió: "Habría pospuesto la visita. Cuando una fuente de seguridad viene a mí está por encima de cualquier enfrentamiento político entre oficialismo y oposición”.
"Nadie le dijo nada a mi padre, nadie le dijo que no subiera al Monte del Templo, y tampoco recuerdo qué dilema tuvimos al respecto", recuerda Gilad Sharon. "Tampoco entiendo por qué debería haber un dilema cuando un judío quiere subir al Monte del Templo, ¿qué es tan complicado aquí? Mi padre era el líder de la oposición; perfecto, estaba en su derecho a hacerlo”, concluye.
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