Abu-Diab y Nissani.
Fahri Abu-Diab y Tom Nissani.
Ori Davidovich
Fahri Abu-Diab y Tom Nissani.

La gente del Monte del Templo

A Tom le duele la prohibición de rezar en el Monte del Templo y anhela la construcción del Tercer Templo. Por otro lado, Fahri protege con firmeza la mezquita Al-Aqsa y advierte que si la misma resulta dañada, derivará en una "dura reacción" por parte de los musulmanes. Dos personas, diferentes religiones y el amor por un monte.

Sivan Hilaie - Adaptado por Leandro Fleischer |
Published: 14.10.20 , 10:06
Tom Nissani espera el día en que pueda ascender al Monte del Templo para orar libremente, quizás incluso en el Tercer Templo. "Cuando camino por Jerusalem, siempre tengo en mente que hay una pieza que todavía falta en el rompecabezas", afirma. Fahri Abu-Diab reza regularmente en la mezquita de Al-Aqsa y la protege más que a ninguna otra cosa en el mundo. "La gente está dispuesta a sacrificar su vida por ella, que simboliza nuestra libertad", expresa. Conocimos a dos personas de diferentes religiones con diferentes creencias y tradiciones, pero ambas están estrechamente conectadas con el Monte del Templo.
Abu-Diab y Nissani.Abu-Diab y Nissani.
Fahri Abu-Diab y Tom Nissani.
(Ori Davidovich)
"La mayoría de la gente extraña el Monte del Templo"
El amor por el Monte del Templo no llegó a Tom Nissani desde la casa de sus padres. Creció en el Valle de Jezreel en un hogar sionista tradicional, pero no estaba familiarizado con todo lo que estaba relacionado con el Monte del Templo. El lugar sagrado se apoderó de él mientras estudiaba en la Universidad Hebrea de Jerusalem. "Cuando estaba cursando mis estudios, salí un día con amigos a dar un paseo por la ciudad, para conocerla. Llegamos al Monte del Templo por casualidad, y esa visita me causó un gran impacto”, relata.
"Había policías allí gritándole a un amigo mío para que se quitara la kipá de la cabeza; me sorprendió mucho", cuenta Nissani. Después de esta visita, él y otros amigos crearon un grupo de Facebook, en el cual los estudiantes universitarios comenzaron a organizar recorridos por el Monte del Templo. Hace cinco años conoció a su esposa en uno de estos paseos, y los dos se casaron en el sitio sagrado, contrariamente a las restricciones impuestas a los judíos que suben al monte.
“Todas las personas con las que voy al Monte del Templo me dicen: 'Hay algo especial en este lugar'. Nos emocionamos cada vez que vamos. Asimismo, yo me siento preparado para luchar por mis derechos como ciudadano en nombre del resto de los ciudadanos, porque no hay lugar en el mundo occidental donde haya una discriminación más severa contra los judíos que en el Monte del Templo", agrega Tom.
Tom Nissani: "Todo aquel con quien subo al Monte del Templo me dice que hay algo especial aquí".Tom Nissani: "Todo aquel con quien subo al Monte del Templo me dice que hay algo especial aquí".
Tom Nissani: “Todas las personas con las que voy al Monte del Templo me dicen: 'Hay algo especial en este lugar'".
(Ori Davidovich)
Tom responsabiliza al liderazgo del país por el hecho de que el Monte del Templo no ocupa un lugar más importante en la conciencia israelí. "El Estado de Israel tal vez prefiera que la gente recuerde el Muro de los Lamentos y no el Monte del Templo, porque no quiere que Jordania crea que estamos intentado tomar el control del lugar nuevamente”, opina.
"Pero el muro exterior del Monte del Templo no es lo suficientemente sagrado", señala Nissani. "La mayoría del público israelí, así como una gran parte del sector religioso, extraña el Monte del Templo. Este el lugar más sagrado para el pueblo judío, y no el Muro de los Lamentos ¿Dónde se han ido miles de años de historia? Tanta historia hay aquí, a nuestro alcance, pero nos concentramos en un área grande con un hermoso muro que no tiene el mismo nivel de importancia”, se lamenta.
Mientras tanto, Tom anhela que un día pueda orar libremente en el Monte del Templo, tal vez incluso en el Tercer Templo. "Me encantaría que hubiera un Tercer Templo; una magnífica estructura judía allí”, manifiesta.
Tom Nissani: "Tanta historia está aquí, a nuestro alcance, pero nos concentramos en un área grande con un hermoso muro que no tiene el mismo nivel de importancia".Tom Nissani: "Tanta historia está aquí, a nuestro alcance, pero nos concentramos en un área grande con un hermoso muro que no tiene el mismo nivel de importancia".
Tom Nissani: "Tanta historia hay aquí, a nuestro alcance, pero nos concentramos en un área grande con un hermoso muro que no tiene el mismo nivel de importancia".
(Ori Davidovich)
"Cuando camino por Jerusalem, siempre pienso que todavía falta una pieza en el rompecabezas", expresa Nissani. "No tengo demasiadas exigencias respecto del Monte del Templo; solo que esté bajo la plena soberanía israelí", concluye.
“Al-Aqsa simboliza nuestra libertad”
También para Fahri Abu-Diab, portavoz del barrio de Silwan, el Monte del Templo es un lugar sagrado e importante, o más exactamente la mezquita Al-Aqsa. Según la tradición musulmana, desde allí Mahoma ascendió al cielo con el arcángel Gabriel, y por lo tanto es el tercer sitio más sagrado del islam.
"Lo más importante para nosotros es Al-Aqsa", dice. "Si ustedes la tocan, tocan mi religión, mis principios y mi fe. Si lo usan de la manera que quieren, significa que no me quieres aquí", añade.
Abu-Diab nació y creció en el barrio de Silwan, que bordea las murallas de la Ciudad Vieja, a pocos pasos del Monte del Templo. Mi abuelo, mi abuela y mi madre vivieron aquí durante cientos de años hasta que llegaron los israelíes, los expulsaron y destruyeron el lugar. Hoy traigo a mis hijos y les cuento que su abuela vivió y nació aquí. También los llevo a rezar conmigo en Al-Aqsa, para que sepan que esta mezquita simboliza nuestra libertad; por eso es importante protegerla".
Fahri Abu-Diab: "Lo más importante para nosotros es Al-Aqsa. Si ustedes la tocan, tocan mi religión, mis principios y mi fe”. Fahri Abu-Diab: "Lo más importante para nosotros es Al-Aqsa. Si ustedes la tocan, tocan mi religión, mis principios y mi fe”.
Fahri Abu-Diab: "Lo más importante para nosotros es Al-Aqsa. Si ustedes la tocan, tocan mi religión, mis principios y mi fe”.
(Ori Davidovich)
Según él, la mezquita Al-Aqsa es más importante para el islam que cualquier otro lugar sagrado. "Es un sitio sensible. Une al mundo islámico mucho más que La Meca o un país", asevera. Y no está dispuesto a aceptar la afirmación de que el Monte del Templo también es sagrado para los judíos. “Yo pido que se mantengan alejados, dennos todo lo que necesitamos y luego podrán venir como visitantes, no tenemos ningún problema. Si ustedes y nosotros tomamos en cuenta la historia, perderán. No estaban aquí solos; hubo muchas generaciones, muchas personas, hubo cristianos, cananeos, y nosotros también estábamos aquí”, agrega.
En un arrebato de emoción, continúa vigorosamente: "El conflicto entre nosotros no es religioso. Tal vez la política lo convirtió en un asunto religioso para usarlo como herramienta, pero no nos oponemos a la llegada de visitas, sino a los que vienen y dicen 'aquí hay que destruir y luego construir el Templo'. No hay ninguna evidencia científica o histórica que demuestre que aquí había algo más que una mezquita".
Fahri Abu-Diab: “No hay ninguna evidencia científica o histórica que demuestre que aquí había algo más que una mezquita".Fahri Abu-Diab: “No hay ninguna evidencia científica o histórica que demuestre que aquí había algo más que una mezquita".
Fahri Abu-Diab: “No hay ninguna evidencia científica o histórica que demuestre que aquí había algo más que una mezquita".
(Ori Davidovich)
Si se produce un daño a Al-Aqsa, según Abu-Diab, resultará en actos extremistas. "La reacción será muy dura. La gente aquí, y en el mundo árabe y musulmán en general, está dispuesta a sacrificarse por Al-Aqsa. Esta es para nosotros la línea roja, no se puede cruzar de ninguna manera”, advierte.
Mi sueño es que Al-Aqsa realmente vuelva a nuestras manos", dice, "y nadie, excepto yo, dirá que es suya o intentará modificarla".
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