Imagen ilustrativa.
Imagen ilustrativa.
Shutterstock
Dr. E. David Klonsky.

Expertos en salud mental temen el aumento de la tasa de suicidios durante la pandemia

Con el país en medio de una crisis de salud y económica, el Dr. Mark Weiser, jefe de psiquiatría en el Centro Médico Sheba, cree que el aislamiento social y los temores financieros son "dos buenas razones por las cuales podría aumentar la tendencia suicida durante la pandemia".

The Media Line – Adaptado por Alejo Sanzo |
Published: 25.07.20 , 13:21
La muerte de Mike Vigoda, el fundador del bar Mike's Place en el centro de Jerusalem, en un supuesto suicidio la semana pasada, resalta la preocupación de los profesionales de la salud mental de que el número de suicidios en Israel haya aumentado durante la pandemia de coronavirus.
Mientras esperan que se monten y publiquen las cifras, un proceso un tanto arduo que podría llevar meses, a los expertos les preocupa que el COVID-19 haya provocado una tormenta perfecta que podría llevar a las personas al límite, incluidas las dificultades económicas y la soledad.
Dr. E. David Klonsky.Dr. E. David Klonsky.
Dr. E. David Klonsky.
(cortesía de la Universidad de Columbia Británica)
“Hay dos buenas razones por las cuales la tendencia suicida podría aumentar durante el coronavirus, pero aún no hay datos. Uno es el aislamiento social y el otro es el estrés financiero”, explica el Dr. Mark Weiser, jefe de la división de psiquiatría en el Centro Médico Sheba y profesor de psiquiatría en la Universidad de Tel Aviv.
"Es razonable predecir un aumento en los suicidios, pero solo lo sabremos después de obtener los datos concretos".
En medio de la pandemia, Israel también se encuentra en una crisis económica, con una tasa de desempleo que supera el 20%.
Se suponía que el Dr. E. David Klonsky, profesor del departamento de psicología de la Universidad de Columbia Británica, pronunciaría la conferencia magistral en el Simposio de Investigación de Suicidio de Israel en mayo antes de que fuera pospuesta debido al COVID-19.
"Hay muchas maneras en que la corona puede exacerbar el riesgo de suicidio, como por ejemplo para las víctimas de violencia doméstica, que preocupa a Israel ya que se ha comprobado un aumento de estos casos de abuso durante la pandemia", menciona.
Según Klonsky, si bien la fuente del dolor de quienes consideran el suicidio varía enormemente, la perspectiva juega un papel importante para determinar si quienes son más vulnerables a terminar con sus vidas continúan con el acto.
"Si el sentido de la vida de alguien es extremadamente doloroso y abrumador de tal manera que pierde la esperanza de que haya alguna forma de mejorar las cosas, eso es lo que aumenta el riesgo de suicidio", asegura.
El presidente Reuven Rivlin lee un estudio sobre suicidios jóvenes en Israel producido por la ONG Elem.El presidente Reuven Rivlin lee un estudio sobre suicidios jóvenes en Israel producido por la ONG Elem.
El presidente Reuven Rivlin lee un estudio sobre suicidios jóvenes en Israel producido por la ONG Elem.
(GPO)
Ruti S., voluntaria de ERAN, el servicio de primeros auxilios de Israel, que se negó a dar su apellido completo para preservar el anonimato que alienta a las personas a comunicarse con la línea directa del grupo, ha observado un aumento en el volumen de llamadas.
"He sido voluntaria durante mucho tiempo y definitivamente tengo más llamadas desde que comenzó la pandemia a finales de febrero", sostiene.
Michal, que solo revelaría su nombre, ha experimentado los efectos devastadores que COVID-19 tiene en la salud mental. Su hija intentó suicidarse por sobredosis en mayo.
“Fue uno de los peores días de mi vida. Yo la llamaba y ella no respondìa. Abrí la puerta de su habitación y la encontré desmayada en la cama”, cuenta Michal. "Agradezco a Dios todos los días que los médicos pudieron salvarla".
La hija de Michal quedó devastada después de ser despedida de su trabajo en una tienda de ropa en Tel Aviv el día antes de su intento de suicidio.
"Me siento tan culpable. Debería haber notado que algo andaba muy mal. Yo soy su madre y las madres deberían saber estas cosas”, asegura Michal.
"Mi hija dijo que se sentía inútil", menciona ella. "Nunca pensé que se suicidaría".
Sin embargo, no todos los profesionales de la salud mental están convencidos de que habrá un aumento de los suicidios durante la pandemia.
El Dr. Yehuda Oppenheim, uno de los principales psiquiatras clínicos legales de Israel, no ha visto ninguna diferencia en sus pacientes como resultado del nuevo coronavirus.
"El coronavirus podría atenuar sus condiciones preexistentes debido al aislamiento y menos posibilidades de conocer gente", explica.
"Pero no he recibido a nadie como resultado directo de la pandemia y no he visto en mis propios pacientes a nadie que haya mostrado tendencias suicidas debido al coronavirus".
El suicidio en general no ha sido un problema desenfrenado en el estado judío.
“En todo Israel, tenemos entre 300 y 400 suicidios al año, en una población de 9 millones. Incluso si las tasas suben a 1.200 -debido al coronavirus-, este es un número insignificante de casos”, asegura Weiser.
“La tasa de suicidios es baja en Israel en relación con otros países. El suicidio es un evento muy cultural. En algunos lugares, como los países escandinavos, los suicidios son mucho más altos que en otros como Italia e Israel, donde la tasa es más baja”, comenta.
Según Weiser, en Israel y en todo el mundo, las mujeres realizan más intentos de suicidio, mientras que los hombres tienen suicidios más completos. Además, las personas mayores tienen más probabilidades de suicidarse que los jóvenes.
Él dice que las condiciones psiquiátricas, incluido el abuso de sustancias, hacen que las personas tengan más probabilidades de sentir tendencias suicidas.
"Hay cosas que puedes hacer para ayudar a prevenir el suicidio de alguien que conoces", advierte.
"En términos más generales, el suicidio es mucho más común en personas con depresión, por lo que si ves que tu ser querido se deprime, incluso si él o ella no es directamente suicida, es algo a lo que debes prestar atención y tal vez incluso anímarlo a ver a un profesional de la salud mental", recomienda Weiser.
“Los pacientes con enfermedades graves de salud mental tienen tasas muy altas de suicidio; entre el 5% y el 10% de los pacientes con esquizofrenia terminarán con su vida por suicidio".
Imagen ilustrativa.Imagen ilustrativa.
Imagen ilustrativa.
(Shutterstock)
Por supuesto, un tratamiento para la salud mental no siempre es fácil de obtener durante la pandemia.
“El número de personas que ingresan a las clínicas de salud mental ha disminuido porque la gente tiene miedo de contagiarse el coronavirus. Como resultado, estamos haciendo mucha telemedicina por teléfono o video. Además, casi todas las personas mayores han dejado de asistir”, comenta Weiser.
Es posible que las personas mayores no estén tan familiarizadas con la tecnología como las personas más jóvenes, lo que dificulta estas visitas en línea.
Para las personas en tan mal estado que necesitan hospitalización, recibir atención hospitalaria también es un desafío.
"En otros hospitales psiquiátricos, los directores estaban justificadamente preocupados de que uno o dos pacientes pudieran infectar a toda una sala", dice Weiser.
"Por esa razón, muchos de los hospitales psiquiátricos están dando de alta a pacientes y sus niveles de ocupación han bajado".
Para aquellos que son positivos con COVID-19, recibir tratamiento para enfermedades mentales es un obstáculo aún mayor.
"Debido a los peligros de infección en hospitales psiquiátricos, en Sheba abrimos en febrero la primera unidad psiquiátrica en el país para todos los pacientes psiquiátricos que fueron positivos para el coronavirus, a fin de disminuir las infecciones en otros hospitales psiquiátricos", cuenta Weiser.
Los efectos exacerbantes que el COVID-19 tiene en la salud mental provocan que profesionales en el campo le soliciten a todos que estén atentos para prevenir suicidios.
Comentarios 0