Los miembros del equipo de dirección de SodaStream y del Centro Mëdico Hadassah.
Los miembros del equipo de dirección de SodaStream y del Centro Mëdico Hadassah.
Akiva Nachshon
Dispositivo prototipo de StreamO2.

Un nuevo respirador creado en Israel puede ayudar a salvar muchas vidas

El prestigioso Instituto Médico Hadassah y la empresa de bebidas gaseosas Soda Stream se asociaron para este desarrollo en el marco de la pandemia de COVID-19.

israel21c.org - Ynet Español |
Published: 19.09.20 , 13:52
En marzo pasado el doctor Akiva Nachshon, médico de cuidados intensivos del Centro Médico Universitario Hadassah, notó que algunos países europeos carecían de suficientes respiradores para los pacientes graves de COVID-19.
En ese momento –según se publica en el sitio es.israel21c.org–, Nachshon pensó que una asistencia respiratoria adecuada para enfermos leves y moderados podría evitar que Israel se enfrentara al colapso del sistema de salud, como veía que estaba ocurriendo en algunos países europeos. Sin embargo, los dispositivos de terapia de inhalación nasal de oxígeno lento que funcionan mejor son pocos porque cuestan cerca de 15.000 dólares.
Dispositivo prototipo de StreamO2. Dispositivo prototipo de StreamO2.
Dispositivo prototipo de StreamO2.
(SodaStream)
Shlomo Friedman, un amigo ingeniero biomédico de Nachshon, le sugirió contar con la ayuda de SodaStream, el fabricante israelí de máquinas de bebidas carbonatadas. “Ellos entienden sobre termodinámica, gases y física, y tienen la infraestructura de investigación y desarrollo necesaria”, le contó Friedman a Nachshon.
Eso es lo que llevó al desarrollo de Stream02, una alternativa económica probada recientemente con éxito en el campus Ein Kerem de Hadassah, en Jerusalem, según se relata en es.israel21c.org.
Los inventores esperan que la solución sea aprobada en breve para todos los pacientes con COVID-19. Nachshon explicó que el oxígeno constituye el 21 por ciento del aire que respiramos y que Stream02 puede brindar hasta el 100 por ciento. “Se puede obtener a través de puntas nasales regulares pero el flujo es extremadamente alto y los pacientes con COVID-19 no pueden tolerarlo“, remarcó.
El desafío consistía en hacer un dispositivo asequible que igualara la eficiencia del costoso sistema de oxígeno lento. “La termodinámica es complicada, pero el concepto es bastante simple”, profundizó el médico.
El vicepresidente de investigación y desarrollo de SodaStream Avi Cohen recibió en su casa al doctor Akiva Nachshon, especialista en cuidados intensivos del Centro Médico Hadassah para planificar el desarrollo del dispositivo respiratorio StreamO2.  El vicepresidente de investigación y desarrollo de SodaStream Avi Cohen recibió en su casa al doctor Akiva Nachshon, especialista en cuidados intensivos del Centro Médico Hadassah para planificar el desarrollo del dispositivo respiratorio StreamO2.
El vicepresidente de investigación y desarrollo de SodaStream Avi Cohen recibió en su casa al doctor Akiva Nachshon, especialista en cuidados intensivos del Centro Médico Hadassah para planificar el desarrollo del dispositivo respiratorio StreamO2.
(Avi Cohen)
Una llamada fría
Nachshon no tenía ningún contacto con la compañía, adquirida hace dos años por PepsiCo por 3.200 millones de dólares. Así fue como llamó al número principal, explicó su idea y en una hora recibió una llamada de Avi Cohen, jefe de investigación y desarrollo de SodaStream.
Después de escuchar la propuesta de Nachshon, Cohen invitó al médico a su casa en Jerusalem para hablar con más detalles. “Me dijo: ‘Trae lo que creas que me ayudará a entender lo que quieres’. Todos estábamos en cuarentena en ese momento, pero me senté con él en el jardín y puse todo sobre la mesa”, recordó Nachshon.
“Avi ya había hecho un boceto. Después de nuestra reunión, habló con el director ejecutivo de SodaStream, Eyal Shohat, y obtuvo la autorización para trabajar en ello de inmediato”, contó Nachshon, que fue varias veces a la sede de SodaStream de Kfar Sava.
A su vez, el equipo de SodaStream visitó el laboratorio de Nachshon en Hadassah para comprender mejor las necesidades. El médico temía que la idea quedara trabada en la burocracia gubernamental, pero el Ministerio de Salud aprobó rápidamente un estudio de seguridad y viabilidad una vez que las máquinas prototipo estuvieron listas. Eso fue en julio.
El doctor Akiva Nachshon prueba el dispositivo de respiración StreamO2 en el Centro Médico Universitario Hadassah en Jerusalem. El doctor Akiva Nachshon prueba el dispositivo de respiración StreamO2 en el Centro Médico Universitario Hadassah en Jerusalem.
El doctor Akiva Nachshon prueba el dispositivo de respiración StreamO2 en el Centro Médico Universitario Hadassah en Jerusalem.
(Gentileza)
El estudio se retrasó porque Nachshon estuvo muy ocupado en las dos unidades de terapia intensiva del Hadassah durante la segunda ola de la enfermedad.
El prototipo StreamO2 no se probó en enfermos con coronavirus sino en 22 pacientes posquirúrgicos que pudieron ser monitoreados de forma estricta. “Lo toleraron muy bien aunque algunos dijeron que era demasiado para ellos. Le envié mi informe al Ministerio de Salud para conseguir la aprobación para usarlo como un dispositivo para los pacientes de COVID-19 en el Hadassah”, le dijo Nachshon a ISRAEL21c.
Si todo sigue así, Nachshon espera obtener la aprobación para la producción y distribución de StreamO2 a otros hospitales que tratan casos de coronavirus de leves a moderados.
“La máquina de terapia de respiración nasal desarrollada por el equipo conjunto de médicos del Hadassah e ingenieros de SodaStream puede ser una solución perfecta para salvar vidas. La ventaja es la capacidad de replicarla para pacientes que sufren de dificultad respiratoria en Israel y otros países”, afirmó Cohen.
Finalmente, Nachshon detalló que el StreamO2 funciona igual que el dispositivo de terapia de inhalación nasal de 15.000 dólares. ”Tenemos planes en el futuro de hacerlo más inteligente que el sistema actual”, concluyó.
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